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La primera final llegó

Velázquez se juega gran parte de su crédito ante un rival más peligroso que el Albacete o la Ponferradina. Kadir y Nono podrían salir de inicio y Rubén volver a la punta de ataque.

el 21 sep 2014 / 08:52 h.

BETIS 14-15 Velázquez conversa con un jugador durante un entrenamiento en la ciudad deportiva. El Betis vuelve hoy a Cataluña, la novena provincia andaluza, con aires muy distintos a los que le rodeaban cuando a final de agosto se plantó en Sabadell. Entonces, los últimos retoques en la plantilla (N’Diaye, básicamente) había insuflado al beticismo cierto aire de esperanza de que el proyecto Velázquez funcionara. El partido en la Nova Creu Alta, salvo en su incomprensible epílogo, respondió a lo que se espera del Betis. Aquellos tres puntos hicieron creer que el peregrinar por el desierto iba a ser pan comido. Nada más lejos de la realidad. Casi un mes y cuatro encuentros después, Velázquez está en el punto de mira de todos. Su Betis no carbura, no presenta un estilo identificable y se ha dejado ridiculizar en El Toralín ante la Ponferradina y en casa frente al Albacete. Además, no brilló ni ante el Llagostera en la Copa del Rey ni ante el Numancia en el Villamarín. Los nervios han aparecido y ya planean por Heliópolis los rostros de Lucas Alcaraz y Fernando Vázquez como ases en la manga de Alexis en caso de tener que despedir al técnico vallisoletano. Así es el fútbol. Aunque estemos aún en septiembre, la figura del entrenador no convence de puertas para fuera y aparecen las dudas hacia el interior. De ahí que el club no haga mal en activar un plan B por si el tercer ridículo aparece hoy en Montilivi. Eso sí, por ahora las palmaditas en la espalda del entrenador se han visto secundadas por la llegada a la secretaría técnica de un hombre de su confianza: José Luis Chuti Molina. No quiere decir nada de manera definitiva, pero es simbólico que en pleno debate sobre la idoneidad de la continuidad de Velázquez el club anuncie la llegada del que fuera secretario técnico del Murcia. El Girona, además, se presenta como una piedra de toque más potente que la Ponferradina y que el Albacete. Y Velázquez hará cambios. Qué menos. Para empezar, Rubén Castro será el delantero centro del Betis. Lo que debería ser una constante fuera de todo debate se ha transformado en una exigencia de todo el entorno del técnico, que lo ha situado en los últimos compromisos escorado en la banda izquierda. Rectificará Velázquez, que deberá inventar un centro del campo consistente ante la ausencia de N’Diaye (expulsado al acabar el choque ante el Albacete). Jugará Nono, que tendrá una oportunidad para reivindicar más protagonismo de cara al futuro, y Xavi Torres. Puede ser la hora de Kadir, que ha ofrecido interesantes detalles. Los de Machín son segundos en la tabla (Tenerife y Racing ya han sucumbido en Montilivi) y jugarán con el 4-5-2 habitual. David García es baja y Richy Álvarez y Juanlu Hens son duda, aunque probablemente estarán.

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