"Siempre me han tratado como María, he podido hacer una vida normal"

María Pachón Monge pertenece al Ejército del Aire y está destinada en Madrid, donde dice haber encontrado la "profesión ideal" para lo que siempre ha buscado en su vida.

el 28 jun 2014 / 21:38 h.

María Pachón Monge, la primera mujer incorporada al ejército español siendo ya transexual, ha asegurado a Efe que todavía hay mucho que avanzar a la hora de hablar de igualdad en la sociedad española, en cuestiones básicas como los problemas de los transexuales para encontrar pareja. María Pachón Monge, la primera mujer incorporada al ejército español siendo ya transexual, durante una entrevista en el día internacional del Orgullo LGTB. Foto: Efe María Pachón Monge, la primera mujer incorporada al ejército español siendo ya transexual, durante una entrevista en el día internacional del Orgullo LGTB. Foto: Efe En una entrevista con Efe en el día internacional del Orgullo LGTB, Pachón ha reflexionado sobre la situación que viven los transexuales en España, siempre desde la óptica de una mujer que consiguió en su día un hito histórico, ya que fue la primera transexual que entró en el ejército ya como mujer, sin sufrir todo el proceso de transformación cuando estaba ya en el cuerpo. Natural de La Zarza (Huelva), una localidad de 1.300 habitantes, pertenece al Ejército del Aire y está destinada en Madrid, donde dice haber encontrado la "profesión ideal" para lo que siempre ha buscado en su vida. Su transformación en mujer comenzó en 2002, con los primeros estudios clínicos y psicológicos, que desembocaron en 2005 en una operación de reasignación sexual, "que siempre me ha parecido un término menos vulgar que cambio de sexo -dice-". Nada más recuperarse de la operación inició el proceso para entrar en el ejército, que para ella era una salida laboral ideal: "Estaba trabajando en campañas de frutas como la fresa, el melocotón o la naranja, pero veía que no era mi futuro, de modo que busqué un trabajo estable para poderlo compaginar con mis estudios, y en el ejército conseguí una nómina y poder estudiar por las tardes". Según explica, en su destino no ha tenido problemas graves y se ha sentido apoyada, aunque sí recuerda "algunas excepciones lamentables". "No puedo entender que fuera rechazada al principio por algunas de mis compañeras de habitación, que eran mujeres, como yo, pero eso fue en el primer año, y luego ya todo ha ido rodado", comenta. Ella misma admite que su caso no ha sido el habitual, porque "desde el primer minuto" era mujer en el ejército. "Hay otros casos de chicos que ingresan y luego intentan cambiarse de sexo. Algunos se fueron y otros se quedaron, pero no es lo mismo que entrar directamente", admite. "Desde el primer momento siempre me han tratado como María, y he podido hacer una vida normal desde siempre", señala esta militar, que tiene una frase lapidaria para quien recela de su condición: "Las que no me aceptan no lo hacen pero yo tampoco las acepto a ellas". Sí recuerda con resquemor su juventud en La Zarza, "porque en todos los pueblos hay energúmenos y gente sin principios, y había cuatro machotes que te insultaban, pero en general el pueblo se ha portado muy bien". No obstante, se queja de que "en España hay un problema, porque la gente dice que te acepta, pero lo que tiene que hacer es respetar". "Los transexuales sufrimos verdaderos problemas con cosas como echarnos una pareja, que en un pueblo es imposible, y hay que irse a Barcelona o Alemania, por poner ejemplos de lugares más liberales y con gente de mentes más abiertas", añade. Mientras se recupera de una baja laboral en su pueblo, María Pachón Monge no habla, de momento, de subir su graduación de soldado en el Ejército del Aire o de pilotar un F-18, porque sus pretensiones son más humanas y normales, y pasan por encontrar la estabilidad en todos los sentidos y que los que la han señalado alguna vez por la calle terminen comprendiendo que, en realidad, los diferentes son ellos.

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