Local

La primera treintena de presos estrena la cárcel de Morón

La cárcel de Morón se acaba de estrenar con la llegada de los 29 primeros presos, un grupo trasladado desde la prisión de Sevilla que ayudará a poner en marcha la mastodóntica prisión trabajando en el economato o las cocinas. El martes llega un centenar de internos de Málaga y Almería.

el 15 sep 2009 / 16:39 h.

TAGS:

La cárcel de Morón se acaba de estrenar con la llegada de los 29 primeros presos, un grupo trasladado desde la prisión de Sevilla que ayudará a poner en marcha la mastodóntica prisión trabajando en el economato o las cocinas. El martes llega la segunda tanda, un centenar de internos de Málaga y Almería.

Como cualquier máquina de gran tamaño que se pone en marcha, al principio los engranajes van más despacio y a veces hasta chirrían. Por eso la última cárcel abierta en Andalucía va cogiendo tono a cámara lenta, pero de modo seguro: inaugurada el pasado mes de julio, cuenta ahora con un tercio de la plantilla de trabajadores -la espera para algunos traslados ha hecho que todavía no estén todos- y escalonará también la llegada de internos para asegurarse de que todo va funcionando bien.

El primer grupo llegado al centro, por ejemplo, reúne los perfiles adecuados para ir encargándose de las funciones que se dan a presos capaces de asumir responsabilidades, como los que trabajan en el economato de la prisión o en las cocinas, de forma que cuando lleguen los demás estos servicios básicos que todos ellos utilizan ya estén funcionando, según explicaron a este periódico fuentes cercanas a Instituciones Penitenciarias.

Se ha intentado que estos primeros 29 residentes, procedentes del centro penitenciario de Sevilla, reúnan perfiles poco conflictivos y se adecuen a estos trabajos internos -por ejemplo, que tengan carné de manipulador de alimentos para poder trabajar en las cocinas-.

El siguiente grupo llegará el martes: serán 50 reclusos trasladados desde Málaga y 50 desde Almería, dos prisiones muy saturadas. Es el grupo pionero, que se mantendrá en rodaje durante dos semanas para comprobar si las dinámicas de trabajo y la convivencia funcionan.

La mayoría son sevillanos y todos están clasificados en segundo grado -el régimen más habitual, los que pasan todo el día en la cárcel salvo que tengan permisos-. La prisión se tomará un tiempo para evaluarlos de nuevo y decidir cómo los distribuye, ya que al llegar en grandes grupos podrían producirse conflictos no previstos, por ejemplo entre internos que hubiesen tenido rencillas anteriores -dentro o fuera de prisión- y que ahora se encontrasen en Morón.

Hasta mil . Pasadas esas dos semanas llegarán otros grupos de unos 60 presos por semana hasta completar los primeros 1.000, la mitad de la capacidad del recinto y el máximo que se podrá asumir con la actual plantilla.

Tampoco se pondrán en marcha aún las áreas en las que se agrupará a presos jóvenes, condenados por delitos que necesiten un tratamiento específico -como maltratadores o violadores- y otras experiencias similares, ya que aunque la cárcel está pensada para reforzar estos programas, no se iniciarán hasta que no haya una población estable.

  • 1