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La protección de los menores, reto pendiente de la ley de violencia de género

Tras diez años en vigor, las expertas no ven necesaria su reforma sino desarrollar aspectos aún sin aplicar

el 10 nov 2014 / 14:52 h.

violencia generoLa ley contra la violencia de género cumple diez años y frente a las voces que abogan por su reforma, la fiscal coordinadora de volencia de género Flor de Torres y la presidenta de Mujeres Progresistas, Yolanda Beisteiro, apuntaron hoy los retos pendientes aún por desarrollar en el V Congreso para la violencia contra las mujeres, centrándose en la atención a los menores como víctimas directas, la reeducación de los maltratadores y la incidencia en la educación igualitaria de los jóvenes que siguen reproduciendo roles y conductas machistas y en la visbilización del problema para que sea percibido como una preocupación social. Durante su intervención, Flor deTorres valoró como avances logrados con la ley la especialización de los agentes que atienden a las víctimas y siguen el proceso judicial, el status de protección para las mujeres, la visibilidad social de un conflicto que ya no es percibido como un problema doméstico, la coordinación entre institucionaes, el establecimiento de redes para intercambiar datos y prevenir situaciones. Pero en el capítulo de lo que queda por hacer lamentó que no se ha avanzado en la reeducación de los agresores, entre los que impera la "frialdad", la "ausencia de arrepentimiento" y la culpabilización a la mujer de sus acciones, así como la necesidad de proteger más a los menores que como testigos de la violencia son "víctimas directas" afectadas además por las medidas que se establezca sobre sus padres. También llamó la atención sobre el fracaso en la educación y concienciación de los adolescentes, que reproducen conductas machistas fruto de las cuales son los nuevos tipos de ciberacoso, uno de los temas centrales del congreso. Precisamente sobre este aspecto incidió Yolanda Besteiro, para quien los recortes en campañas de sensibilización y la reforma educativa están provocando retrocesos con la eliminación de contenidos de coeducación y resolución pacíficia de confictos como los que incluía Educación para la Ciudadanía o perpetuando desigualdadades al blindar la fi nanciación pública de la educación diferenciada.Para Besteiro, no es necesario reformar la ley sino "implementar y desarrollar todas las medidas que contempla", especialmente las centradas no solo en proteger a la víctima y perseguir al agresor sino en "cambiar el paradigma en el que se basa la violencia de género" basado en la desigualdad entre hombres y mujeres, la superioridad de los primeros sobre los segundos y los roles tradicionales. Además alertó de que pese a ser un problema "estructural" la sociedad "no le preocupa la violencia de género" según indican los sondeos del CIS, donde solo un 0,5 por ciento la señalan como una preocupación e "incluso en septiembre con cinco mujeres asesinadas en una semana solo subió al 2 por ciento" En este sentido, ambas se hicieron eco de estudios como el Informe Detecta de la Junta de 2012 según el cual uno de cada cuatro adolescentes cree que la mujer está mejor en casa, el 10 por ciento opina que chico debe tomar las decisiones importantes, un 20 por ciento dice que la mujer es más débil y un 50 por ciento que las víctimas permiten la violencia. Besteiro apeló a un estudio de Mujeres Progresistas de 2011 con 2.000 entrevistas a adolescentes según el cual el 80 por ciento considera que la chca debe complacer siempre al chico, el 40 por ciento que los chicos deben cuidar a las chicas,el 60 por ciento que los celos son normales en la pareja y los atributos de las chicas debenser tiernas y comprensivas y los chicos agresivos y valientes. La reproducción de estereotipos y roles que conducen a relaciones desiguales, germen de la violencia machista, fue uno de los principales problemas planteados en el congreso. En este sentido, la socióloga Rita María Radl, del Centro interdisciplinario de investigaciones feministas y de estudios de género, fue especialmente dura con el papel de los medios de comunicación y las nuevas tecnologías de la información, al señalar ue se han convertido en "las instancias más poderosas que garantizzan la reproducción de las estructuras androcéntricas" por delante incluso del sistema educativo y las instituciones públicas. "No se trata del tratamiento que dana la volencia degénero, eso es lo de menos",dijo. A su juicio, "lo peor" es que "no representan el papel real qe juegan las mujeres en la sociedad hoy, invisibilizan lo que hemos conseguido" y perpetúan y reproducen los roles tradicionales.  

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