Economía

'La psicología de un mago y la de un vendedor son muy similares'

Este mago decidió un día aplicar sus conocimientos al mundo empresarial y no le ha ido nada mal. Ahora, imparte conferencias para directivos para enseñarles cómo transmitir ilusión a sus equipos, un valor en alza con la crisis.

el 16 sep 2009 / 03:08 h.

-¿Cómo aplica la magia al mundo empresarial?

-Mi trayectoria ha estado vinculada a este mundo como jefe de ventas de una compañía textil. Es en este puesto donde me di cuenta de que hay similitud entre la psicología del mago y la del vendedor. La idea nace como mecanismo para motivar y dar habilidades a los vendedores para que desarrollen mejor su trabajo.

-¿Y eso cómo se explica a los directivos de las compañías?

-En mis conferencias les intento transmitir que la magia no ocurre en las manos, sino en la mente del espectador. Jugamos con la imagen. Así, si somos nuestros propios ilusionistas, podemos ver otro lado de la realidad y darnos cuenta de que no es tan grave lo que está sucediendo ahora. Cada uno tiene que analizar cómo le afecta la crisis y qué hacer con ella. Eso para un directivo es importante.

-¿Entonces es de la opinión de que la crisis es de confianza?

-Absolutamente. Se está expandiendo una pandemia de desconfianza que podría reconvertirse en otra de ilusión. Hay que ver las cosas en su justa medida, con los pies en el suelo pero sabiendo que hay un mundo de posibilidades. Las cosas no son buenas o malas per se. La actitud que tomamos respecto a ellas es fundamental.

-¿La coyuntura actual supone una oportunidad?

-Ésa es mi opinión. Desde mi experiencia profesional, personal y familiar, me he dado cuenta de que es un revulsivo para afrontar de otra manera las cosas que te pone delante la vida.

-¿Cómo lanza este mensaje de optimismo a las empresas?

-Mi intención es que los directivos vean el mundo de otra forma y que sean capaces de darse cuenta de que lo importante es buscar soluciones creativas, que las hay. Además, dentro de este tipo de organizaciones hay valores que no se deberían perder y que deberían incentivarse. El pecado que están cometiendo muchas empresas es la parálisis total por miedo a lo que pueda traer consigo la crisis. También las hay que dan un paso atrás en sus estructuras, a través de los despidos.

-El asunto de los despidos preocupa a mucha gente. ¿Cómo se transmite un pensamiento positivo cuando lo que sucede en el mercado laboral asusta?

-Lo que percibimos de la crisis viene de nuestro entorno más cercano y de los medios de comunicación. Deberíamos todos enfocarnos hacia las cosas que podemos cambiar y no pensar en el pasado. Hay que estar en el ahora, pensar en el trabajo de uno mismo, en su persona, cómo puede ayudar.

-¿Hay catastrofismo?

- Sí, porque la economía está sujeta a muchos intereses. Por eso, ante una cosa que no se puede controlar, lo mejor es cambiar la percepción y no caer en la enfermedad del pesimismo. Hay que tener en cuenta que el miedo paraliza la creatividad. Si tienes una oportunidad, eres creativo. Yo digo siempre que creer es crear y eso hay que aplicarlo a todos los ámbitos de la vida.

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