Economía

"La realidad virtual en el quirófano baja riesgos, tiempo y convalecencia"

Es director de Desarrollo de Negocios de Ikiria, que comercializa un sistema que mejora el tiempo de intervención en quirófano a través de realidad virtual

el 01 oct 2011 / 20:24 h.

Nacho Miranda en el despacho que comparte con su socio Jesús Gábana en Sevilla Este.

Nacho Miranda (Toledo, 1970) ha puesto en marcha junto a otros tres socios la firma Ikiria, nacida para comercializar una herramienta diseñada por un grupo de investigación en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla que permite ensayar en realidad virtual operaciones a partir de imágenes en 3D del propio paciente. Ya se han interesado por este sistema otras comunidades españolas, así como países suramericanos y europeos. El desembarco en EEUU es su gran reto.

-¿Qué surge primero, el proyecto o la empresa?

-Es el proyecto el que da lugar a la empresa. En cualquier caso, la idea de emprender era algo que llevábamos meditando desde hace años. Mi socio Jesús Gábana y yo hemos colaborado en varias etapas de nuestra trayectoria profesional. En concreto, Virsspa es el sistema desarrollado por la Consejería de Salud y vimos que tenía un nicho de mercado importante, lo que nos animó a iniciar conversaciones. El producto ya existía desde hace cinco años.

-¿En qué consiste exactamente?

-Es un sistema de planificación y simulación quirúrgica basado en realidad virtual. Se tomó de otros sectores donde se había probado, como la automoción, y se vio su aplicación en el sector clínico. Cuenta con muchas publicaciones y evidencias a nivel nacional e internacional y eso avala que cumple con los estándares exigidos.

-¿Cuál es su uso concreto?

-Sirve para que un cirujano pueda realizar una intervención, visualizarla y planificarla antes de enfrentarse con el paciente, pero con la característica de que puede trabajar directamente con el cuerpo del enfermo, no con un modelo. Eso hace que disminuyan mucho los riesgos en el quirófano. De hecho, el tiempo de intervención se reduce en un 20%. También el postoperatorio es mucho más corto.

-¿Cuándo arranca Ikiria?

-El proceso de negociación para la transferencia de la tecnología ha llevado un año y se firmó en mayo. Comercializando al 100%, desde ese mes.

-¿Cómo nace el proyecto en sí?

-De un grupo de investigación del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. La parte clínica la llevaban médicos especialistas de distintas ramas, entre ellos Tomás Gómez Cía, y la tecnológica, el equipo de Carlos Parra Calderón.

-¿Dónde se está llevando este sistema?

-En un ámbito bastante amplio, tanto nacional como internacional. Sobre todo en hospitales de referencia y hemos operado en países europeos que tienen convenios con Salud, como Italia. También hemos llegado a Suramérica, a países como México, Venezuela, Bolivia, Panamá y Colombia. Ahora estamos llevando a cabo la segunda ronda de contactos con Suramérica porque es una tecnología muy exportable para ese mercado.

-¿Hay herramientas similares en otras partes del mundo?

-Por los estudios que hemos realizado creemos que no hay nada. Un producto como éste sólo lo tenemos nosotros y el Virgen del Rocío. Es cierto que hay muchos visualizadores clínicos, aunque más enfocado al diagnóstico. Este sistema está pensado para la intervención.

-¿Qué plan de expansión baraja su empresa?

-Sabemos que somos la empresa que somos actualmente. Nuestro mercado natural es Latinoamérica, por el idioma, pero es cierto que Italia se ha mostrado muy interesada. Hemos tocado también Francia y Suiza. Ahora estamos pendientes de cerrar acuerdos. Dentro del plan de expansión también contemplamos la entrada en EEUU, que es el mercado con mayúsculas. En aquel país hay grandes empresas que son fabricantes de imagen clínica y que podrían llevar nuestro producto en su cartera. La idea es llegar a un acuerdo con un gran fabricante. Además, el hecho de que se reduzca el tiempo de estancia en el quirófano y el postoperatorio reduce mucho los costes, lo que es fundamental para EEUU, donde la sanidad no es gratuita. En nuestro caso, supone mejor atención al ciudadano. En el caso de Latinomáerica, ahora mismo está por apostar y modernizar su sanidad, lo que convierte a la oportunidad en grande.

-¿Cómo está saliendo a otros mercados?

-Estamos contando con el apoyo de la Agencia Andaluza de Promoción Exterior (Extenda) y con la del Ícex. Además, contamos con la ventaja de que este sistema atiende a diferentes especialidades médicas, lo que lo hace muy atractivo. El desarrollo comercial en Latinoamérica está previsto para principios del próximo año. Algunos miembros de la empresa ya hemos ido allí para hablar sobre el producto. Seguramente Panamá sea nuestro centro de operaciones en la zona.

-¿Dónde está ya implantado?

-En el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla y ahora va a comenzar en el Reina Sofía de Córdoba. A partir de esos dos grandes centros de referencia esperamos que llegue al resto de la comunidad andaluza y de ahí a Italia, incluso antes que a Madrid. Se trata de un proyecto en evolución e Ikiria tiene el cometido de seguir evolucionando la herramienta. Aquí se hará de forma gratuita y hay un plan de desarrollo que nos convertirá en referencia en la aplicación de imagen clínica. Además, comercializaremos herramientas para que puedan colaborar varios médicos a la vez en una intervención quirúrgica, lo que beneficiará de manera directa al paciente. Eso sirve para las más complejas, como la separación de siamesas. También queremos integrarlo con interfaces robóticas para las operaciones.

-¿Cómo llega a montar una empresa como ésta?

-Ya trabajé con una de las firmas que desarrolló parte de la tecnología y colaboré con la Consejería de Salud en otro proyecto, por lo que la cercanía y el conocimiento del interés de la Junta por crear tejido empresarial me animó a lanzarme a desarrollar esta iniciativa. Empezamos a hablar y poco a poco la idea se transformó en realidad.

-De ello se deduce que no han encontrado muchos inconvenientes a la hora de montar la empresa...

-Hemos contado con un gran apoyo de las instituciones andaluzas. Hemos puesto en marcha la empresa, en buena parte, con fondos propios, aunque también hemos recibido una subvención de la línea de Enisa, del Ministerio de Industria. Los planes de expansión que tenemos previstos van a depender en buena parte de la inversión que captemos. Tenemos previsto llegar a EEUU en 2013, aunque si puede ser antes, mejor.

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