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"La recuperación tardará más si no ganamos en Andalucía"

el 28 dic 2011 / 21:34 h.

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El presidente del Partido Socialista y expresidente de la Junta de Andalucía durante un momento de la entrevista ayer.

Extraña entrevistar a Manuel Chaves, presidente del PSOE, fuera de un despacho oficial. Elige una céntrica cafetería, no mira el reloj y está dispuesto a hablar largo y tendido del futuro del partido, aunque mide sus palabras. Cree que habrá dos candidatos, Rubalcaba y Chacón, y confía en que nazca un nuevo proyecto. Admite que ganar las elecciones andaluzas es difícil, defiende la herencia que dejó en esta comunidad y se niega a hablar de su relación personal con Griñán. "Lo voy a apoyar siempre", deja claro.

-¿Tiene candidato favorito para liderar el PSOE?

-Puedo tener favorito pero soy presidente del partido y mi responsabilidad me obliga a no pronunciarme y respetar al conjunto de la militancia, que puede optar por uno u otro.

-Rubalcaba presenta hoy su candidatura. ¿Está legitimado para dirigir el PSOE alguien que ha cosechado tan malos resultados electorales?

-Cualquiera de los dos candidatos previsibles [se refiere también a Carme Chacón] tiene las garantías para ser un buen secretario general. Todos en el partido nos sentimos responsables de los resultados y nadie puede olvidar que Alfredo Pérez Rubalcaba asumió la responsabilidad de ser el candidato a las elecciones generales en un momento en el que lo más previsible era la derrota. Tuvo la valentía de tomar esa decisión en un momento muy difícil en el partido y no fue fácil para él.

-El electorado socialista pide cambio. ¿Puede Rubalcaba representar esa renovación?
-Cuando se pide renovación creo que no hay que confundir renovación con rejuvenecimiento. Puede darse la renovación con personas de distintas generaciones. En el año 2000 entró una generación que tenía 20, 30 y 40 años. Es una generación válida. La renovación y el cambio hay que hacerlo pero contando con todas las generaciones políticas. El partido tiene que agradecerle a Rubalcaba que tomara la decisión de ser candidato en un momento tan difícil y cuando todos los pronósticos eran de derrota electoral.

-En el caso de Carme Chacón ¿ser del PSC no es un obstáculo?

-No debería de serlo. El PSC es un partido asociado al Partido Socialista Obrero Español.

-¿El manifiesto Mucho PSOE por hacer no es demasiado ingrato con Zapatero?

-En la parte de futuro del manifiesto todos estamos de acuerdo. Recoge el programa electoral con el que el partido se presentó a las elecciones que sigue siendo válido. Pero hay dos puntos, el 9 y el 10, con los que nunca estaré de acuerdo porque no asume la gestión del Gobierno socialista durante la segunda legislatura. La primera legislatura fue fácil, bonita, se adoptaron medidas y derechos en vanguardia en Europa... Pero cuando el Gobierno demostró de verdad que era un Gobierno fue en la segunda legislatura, cuando tomó decisiones responsables y duras.

-¿Descarta una tercera vía?
-Está abierta la posibilidad. No hay que descartar una tercera o cuarta candidatura, pero mis datos me apuntan a que al final habrá dos.

-Rubalcaba se desplazó a Andalucía a hablar con Griñán antes de anunciar su candidatura. ¿Ha hablado con él?

-El mismo martes por la mañana estuvimos hablando un rato. Me anunció que hoy jueves presentaría su candidatura.

-¿Lo ve con ganas? Se ha dicho que iba a retirarse...

-Asumir la responsabilidad de dirigir el partido en estos momentos es muy duro. Hay que tener muchas ganas.

-En el 35 congreso apostó por Bono y ganó Zapatero...

-Eso tiene sus matices. No hay un pronunciamiento mío como presidente de la comisión gestora a favor de Bono. Pero también es verdad que la mayor parte del PSOE de Andalucía sí apostó por Bono aunque al final hubo muchos votos también para Zapatero.

-Pero su ‘aparato' trabajó por esa candidatura.

-Es verdad y no me arrepiento en absoluto. Formaba parte del debate dentro del partido y como presidente de la comisión gestora mantuve una estricta y escrupulosa neutralidad y organizamos un buen congreso que precisamente ahora sirve como modelo.

-Andalucía jugará un papel crucial. ¿Estará la actual dirección del PSOE-A a la altura?
-Sí, por supuesto. El PSOE de Andalucía siempre ha tenido un peso en los congresos del partido. No solamente porque sea la organización más numerosa sino también porque cualitativamente ha tenido influencia. Creo que ese poder siempre hay que ejercerlo con discreción y cierta humildad.

-¿Ha podido hablar con Griñán sobre el congreso?

-No.

-Hay muchos dirigentes del PSOE-A que piden a Griñán que no se decante públicamente por ningún aspirante porque si apuesta por el perdedor llegará muy debilitado a las urnas.
-Pepe Griñán y la dirección del partido hace bien en mantenerse en una posición neutral. Deben facilitar el debate y que las distintas opciones tengan las mismas posibilidades.

-También hay quien dice que por asumir su responsabilidad debe mojarse y señalar a alguien.

-Señalar a alguien tiene sus ventajas pero también sus inconvenientes. Es una opción política.

-¿Dejará la presidencia del PSOE?
-No voy a ser ningún obstáculo para mis compañeros del PSOE de Andalucía, para que tengan el máximo margen de maniobra.

-¿Se han dirigido a usted para pedirle que dé un paso atrás?

-No lo han hecho y no sé si lo harán, pero no seré un obstáculo.

-¿Es legítimo que el PSOE-A pida la Secretaría de Organización?
-El PSOE de Andalucía puede aspirar a tener una presencia importante en puestos clave de la dirección del partido. Puede ser eso o cualquier otro puesto.

-¿Le gusta Susana Díaz para la dirección federal?

-Dependerá del planteamiento que el PSOE andaluz lleve al congreso del partido. Más vale no adelantar opiniones porque lo mismo la puedo perjudicar o favorecer.

-Griñán ha criticado la última campaña por ser muy masculina y envejecida. ¿Lo comparte?
-Cuando se pierden las elecciones las críticas son siempre más fáciles. El partido en un momento muy difícil aprovechó bien las posibilidades y el margen que teníamos. Hicimos lo que teníamos que hacer.

-Decía que renovación no tiene que ser rejuvenecimiento.
-Hay que renovar pero puede hacerse con gente de 50, de 60 y de 40 años. El cambio en el partido no va a depender tanto de los cambios en la estructura sino sobre todo si somos capaces de hacer un nuevo proyecto socialdemócrata, que tiene que ser global y europeo. Esa es la clave. El partido no ha tenido un proyecto socialista para afrontar la crisis. No lo ha habido ni en España, ni en Alemania, ni en Francia... Creo que lo importante es si somos capaces de hacer un nuevo proyecto que ilusione.

-¿Han hecho políticas de derechas?

-No ha habido margen para hacer otras políticas distintas. Si queremos salir de la crisis en una posición progresista y de izquierda los partidos socialistas de Europa se tienen que poner de acuerdo. No es posible un proyecto socialdemócrata español, hay que hacer algo mucho más amplio porque la economía y la política se juegan en distintos tableros y no solamente en el nacional.

-Hay dirigentes que piden que se aplace el congreso a junio.
-Desde el momento en que el congreso está convocado este debate no tiene ningún sentido.

-¿El PSOE se lo juega todo en las elecciones de Andalucía?

-Las elecciones andaluzas son importantes y el partido se va a volcar porque ganar en Andalucía representa el punto de partida para la renovación del partido. Si no ganamos en Andalucía la recuperación tardará mucho más.

-¿Se cree la mayoría absoluta de Javier Arenas?
-Parto del dato de las elecciones generales. Con nueve puntos de diferencia es posible recuperar las posiciones para ganar las elecciones. Es difícil, nadie va a negar la dificultad de remontar las encuestas, pero hay que intentarlo. El partido tiene fuerza, liderazgo y programa para intentarlo.

-¿Se sentiría responsable su pierden en Andalucía?

-Me sentiré responsable como el que más. Yo he tenido la suerte de ganar seis elecciones en Andalucía y también me sentiría responsable de la victoria o la derrota de marzo.

-¿Por qué ha perdido el PSOE 700.000 votos en Andalucía?

-No es una excusa, la crisis se ha llevado por delante a los partidos gobernantes. El partido ha sufrido el desgaste de una crisis brutal que ha llevado en Andalucía al millón de parados. Ganar elecciones en esas circunstancias, con un millón de parados, es muy complicado.

-Hay dirigente del actual PSOE-A que lamentan que están teniendo que tapar muchos boquetes de su gestión, también de la de Zapatero. Ahí enmarcan el fraude de los ERE, por ejemplo.

-Si uno pone en la balanza la herencia recibida mi opinión personal, y también la de mucha gente del partido, es que las cosas positivas pesan más que las negativas. Todo gobernante cuando llega al poder recibe una herencia, con cosas buenas y malas, y hay que asumirlas.

-¿Va a participar en la campaña de las andaluzas?
-Espero que cuenten conmigo.

-Ahora que su partido va a celebrar primarias y defiende un gran debate interno ¿piensa que se equivocó en abril de 2009 por designar a Griñán sucesor y taponar esa vía en Andalucía?

-Todo el mundo daba por descontado en aquella etapa que el candidato ideal era Pepe Griñán y no nos equivocamos. A toro pasado siempre es fácil criticar como se hizo, pero creo que era necesaria la sucesión e hicimos bien en proponer a Griñán. No comparto que aquello fuera un problema.

-¿Pero no cree que el debate interno es sano?
-En aquel momento nadie pidió que se abriera un debate y todo el mundo daba por hecho que Griñán era el candidato natural a la presidencia de la Junta.

-¿30 años de poder son demasiados?
-Son muchos. 30 años de gobierno desgastan pero creo que también tienen un factor muy positivo y creo que Andalucía ha cambiado a bien. 30 años de socialismo han servido para modernizar Andalucía, incorporarla al conjunto de España, fortalecer la autoestima de los andaluces, incorporarnos al Estado del Bienestar...

-En los últimos años le salpican presuntos escándalos de corrupción que afectan a sus hijos. En el último periodo sobre todo a Iván Chaves. ¿Está preocupado?

-El mayor patrimonio que tiene un político es su honestidad y en el manual de algún partido está que para derrotar al adversario hay que cargarse ese patrimonio. Eso hace el PP, que trata de romper la honestidad que yo he representado durante tantos años de gobierno en Andalucía. Han hecho un daño irreversible pero me iré con la conciencia tranquila de que mis hijos y yo hemos actuado correctamente y he tenido el aval de los tribunales de justicia.

-En 2008 ya soñaba con su retirada ¿no le ha llegado ya el momento de jubilarse?

-Abandonar las responsabilidades de gobierno me permite iniciar una vida mucho más normal desde el punto de vista personal pero no pienso en la retirada. Me quedan cuatro años en el Congreso y voy a ejercerlo a pleno rendimiento, me voy a volcar en la provincia de Cádiz. Y en la medida que quieran los demás y en el puesto donde me sitúen, voy a luchar por la recuperación del partido y porque esta travesía sea lo más breve posible.

-Pero al menos habrá dicho que esta es la última vez ¿no?
-He dicho en muchas ocasiones que es la última vez y después nunca me han dejado. Uno no se va cuando quiere sino cuando puede.

-Usted suele negar tensión en su relación personal con Griñán, pero salta a la vista...

-Formo parte del proyecto de Pepe Griñán, lo voy a apoyar siempre, voy a trabajar porque gane las elecciones y creo que mis relaciones personales no le interesan a nadie.

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