Local

La red de alta velocidad. El AVE y la vertebración territorial

La red de ciudades AVE ha firmado un manifiesto en el que, además de protestar por el último incremento en un 20% de las tarifas, reclama que complete su despliegue en todo el país por lo que pide que se extienda hacia SUR y al arco mediterráneo así como que se establezcan nuevos ejes.

el 15 sep 2009 / 04:35 h.

La red de ciudades AVE ha firmado un manifiesto en el que, además de protestar por el último incremento en un 20% de las tarifas, reclama que complete su despliegue en todo el país por lo que pide que se extienda hacia SUR y al arco mediterráneo así como que se establezcan nuevos ejes con el Norte y Este y se alcance su conexión internacional. Dicha asamblea está integrada por dieciocho miembros entre los que se encuentran los ayuntamientos de Sevilla, Madrid, Zaragoza o Barcelona.

Actuará a modo de grupo de presión y adoptarán una estrategia común a la hora de reivindicar mejoras en este servicio. Una toma de posición, en fin, que parte de la constatación de las ventajas y las excelencias de este medio de transporte que se ha convertido en un elemento clave para la vertebración territorial de España. Este feliz hallazgo por parte de Despeñaperros para arriba sobre las ventajas de la Alta Velocidad no hay que dejarlo pasar por alto los propios andaluces al ser los primeros beneficiarios de la misma, sobre todo, si se tiene en cuenta las dudas y las críticas que recibió cuando se implantó hace ya 16 años. Entonces, algunos osados llegaron a llamarle "el rapillo" poniendo en duda de esta forma su solvencia técnica e, incluso, los hubo que consideraron todo un error que se pusiera en marcha la red por Andalucía antes que, por ejemplo, con Cataluña.

Andalucía antes que Cataluña. Le auguraban un fracaso por enlazar la capital de España con una región como la nuestra, anclada por aquellos años, en el subdesarrollo frente a la pujanza económica de otras comunidades como ocurría con Cataluña. A estas críticas se sumaron muchos oportunistas y pájaros de distintos pelaje. Tal vez, las opiniones de mayor impacto fueron las que surgieron del mismo bando socialista cuyo gobierno, encabezado por Felipe González, era el principal impulsor del proyecto. Entre estos disidentes se encontraba la mismísima presidente de RENFE, Mercé Sala, recientemente fallecida. Tras su muerte días pasados, todos han elogiado su decisiva contribución al saneamiento y modernización de la compañía ferroviaria pero, también, otros han recordado cómo cometió un patinazo inicial al reconocer que ella, catalana de pro, hubiera iniciado la red de alta velocidad por Barcelona antes que por Sevilla. Sólo al final de su mandato no tuvo más remedio que admitir que, si bien esta línea podría haber sido más rentable, su coste hubiese retrasado mucho tiempo la conexión con Andalucía.

Falta de confianza en las posibilidades de esta tierra. En definitiva, lo sucedido con el AVE y Andalucía no es más que otro ejemplo de las dificultades añadidas a las que tiene que hacer frente esta tierra para luchar por su futuro. Una de las principales es, sin duda, la falta de confianza y generosidad de algunos, incapaces de reconocer las potencialidades y las realidades ya de esta comunidad que ha demostrado con creces sacarle el debido provecho a las oportunidades que se le presentan como ocurrió, precisamente, con la implantación de la alta velocidad que ahora todos demandan. De esa experiencia, las distintas ciudades que comienzan a disfrutar de ella pretenden obtener los rendimientos adecuados. Está bien que, aunque sea por una vez, reconozcan que, contra viento y marea, aquí se han hecho bien las cosas, lo suficiente como para que los demás aprendan algo de nosotros.

  • 1