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La remontada casi imposible, único objetivo que le queda al Betis

Los verdiblancos han de fijarse como objetivo llegar a las cinco últimas jornadas, tras el derbi del Domingo de Ramos, a 5 o 6 puntos de la permanencia como mucho.

el 21 mar 2014 / 22:30 h.

Gabriel Humberto Calderón alecciona a los suyos en un entrenamiento / Kiko Hurtado Gabriel Humberto Calderón alecciona a los suyos en un entrenamiento / Kiko Hurtadoderon Tras la eliminación europea en la tanda de penaltis a manos del Sevilla FC el Betis deberá centrar ahora todos sus esfuerzos e intentar una salvación milagrosa que nadie ha logrado en la historia de Primera división. Nueve puntos le separan del 17º, el Getafe –que le gana el average general–, a falta de diez jornadas para que acabe la Liga, así que los verdiblancos deberían ir recortando una media de un punto por jornada para poder llegar a los partidos finales con alguna posibilidad. La semana pasada, con el empate ante el Elche, los verdiblancos pasaron de estar a 8 puntos de la permanencia a estarlo a 9. El objetivo es salir a 5 o 6 puntos de la 17ª plaza, como máximo, tras el derbi contra el Sevilla de la jornada 33 que ya ha sido fijado para las 12 horas del Domingo de Ramos. Antes de ese partido hay que jugar con Atlético, Levante, Málaga y Barcelona. Y luego, con Rayo, Real Sociedad, Almería, Valladolid y Osasuna en un sprint final que incluye a cuatro rivales directos. Para llegar al tramo final con opciones hay que dar el do de pecho en estos próximos cinco partidos, pues si los verdiblancos no son capaces de recortar su desventaja con el 17º y por el contrario ésta aumenta, corren el riesgo, incluso, de certificar el descenso matemático en el derbi contra el Sevilla del próximo Domingo de Ramos, tras el que solo quedarían cinco partidos (15 puntos) en disputa. Así que las cuentas están bastante claras. EL PEOR RIVAL POSIBLE. El Atlético es el peor rival posible para tratar de iniciar la remontada, al menos estadísticamente, pues aquí en Heliópolis es el equipo ante el que más se le resiste la victoria a los verdiblancos, que no ganan a los colchoneros al calor de su público desde el 14 de enero de 2006, hace ya más de ocho años, cuando lo hicieron por 1-0, con gol de Capi. Desde entonces el Betis ha sido capaz de ganarle alguna vez al Madrid, al Barça, al Valencia, el Athletic, la Real Sociedad o el mismo Sevilla (el último triunfo casero ante los nervionenses data del 2 de abril de 2006, un 2-1 con goles de Robert y Varela), pero el Atlético se le resiste y encadena cuatro victorias y dos empates (uno en Copa) en sus seis últimas visitas a Heliópolis. Los colchoneros, además, no han tenido partido de Champions esta semana, así que llegarán al choque mucho más frescos que los béticos, que el jueves hicieron un titánico esfuerzo –prórroga incluida–  que pronto empezó a pasar factura, pues se lesionó Perquis para más de un mes y Cedrick, Lolo Reyes y Baptistao acabaron el partido también muy tocados. El domingo anterior cayeron Dídac y Caro en Elche, semanas antes lo hizo Nosa de nuevo y el domingo, ante el Atlético, para que Baptistao pueda jugar el Betis debería pagar un dinero extra al Atlético, por lo que los problemas se le acumulan a Gaby Calderón, que dirigirá hoy un último entrenamiento a las 18 horas y a las 20h tiene previsto dar la rueda de prensa previa al partido. La semana, al margen del choque frente al Atlético, se presenta crucial para los intereses verdiblancos, pues el jueves visitan al Levante en Valencia y el lunes siguiente reciben al Málaga en el Villamarín, partido que la LFP cambió ayer de día y hora tras la eliminación verdiblanca en la Europa League. Los de Calderón necesitan sumar al menos un par de triunfos en estos tres próximos partidos – luego visitan al Barça el sábado 5 de abril y reciben al Sevilla el domingo 13– para poder llegar al tramo final con algunas opciones de salvación. Seis o siete victorias se presumen indispensables en los diez partidos que restan en el tramo final, así que el margen de error cada vez es más pequeño y pronto pueden las matemáticas empezar a dictar sentencia. La Europa League dejó el jueves de ser una ilusión para convertirse en una pesadilla, como bien señaló el técnico bético, pero la realidad liguera puede convertir esa pesadilla en una tragedia griega.

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