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La represión de las protestas de la oposición tiñe de sangre Irán

Entre los 8 muertos, según los reformistas, está un sobrino de Musaví.

el 27 dic 2009 / 19:49 h.

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Manifestantes hacen el signo de la victoria en la Ashura sangrienta de Teherán.

La fiesta de Ashura, la más importante y sagrada del calendario islámico chií, se tiñó ayer de sangre en Irán, donde se recrudecieron los violentos enfrentamientos entre las Fuerzas de Seguridad y grupos de la oposición pro reformista, llegando a los mismos niveles de las protestas que se realizaron tras las elecciones presidenciales del mes de junio.

Según diversas páginas web opositoras, al menos ocho personas perdieron la vida en cruentos choques con efectivos de la Policía y grupos de milicianos islámicos Basij en las calles del centro-sur de Teherán. Mientras que la Policía bajó el número a cuatro fallecidos. Según una página web reformista, Parlemannews , entre los muertos se encuentra Alí Musaví, sobrino del líder opositor Mir Hosein Musaví, extremo que confirmó un consejero del propio Musaví. Según la fuente, una de las web que actúan como portavoces de la oposición y que fue bloqueada, Ali Musaví, de 35 años de edad, resultó herido de bala durante las protestas en la calle Enguelab y fue trasladado al hospital Ibn Sina de la capital, donde ingresó cadáver. Hasta el centro médico se acercaron el propio Mir Husein Musaví y los padres de la víctima, agregó la página. La noticia no pudo ser corroborada de forma independiente por la prensa internacional, ya que el Gobierno ha prohibido trabajar en la calle y cubrir las manifestaciones de la oposición en Teherán e Isfahán.

De acuerdo con el sitio internet Nasimfarda, tres personas habrían perecido en la emblemática avenida Enguelab y una cuarta habría muerto en el cruce con la calle Kalej, también en el centro de la capital. En aquella zona, que ya fue escenario en 1979 de la revuelta contra la tiranía del último Sha de Persia, Mohamad Reza Pahlevi, grupos antigubernamentales gritaron de nuevo "muerte al dictador" mientras varios coches de la Policía fueron incendiados, agregó la fuente.


Pocas horas después de que las noticias se divulgaran a través de internet pese a las restricciones impuestas por el régimen, la Policía iraní confirmó la muerte de al menos cuatro personas en Teherán en enfrentamientos entre efectivos de las Fuerzas de Seguridad y grupos de opositores. En declaraciones a la agencia estatal de noticias Irna, el subcomandante de la Policía de la capital iraní, Ahmad Reza Radan, reveló, asimismo, que alrededor de 300 personas fueron detenidas y admitió que "decenas de miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos". "Una de las víctimas perdió la vida al caerse por un puente, otras dos en un accidente de circulación y una cuarta a consecuencia de un disparo", explicó. Radan argumentó que, como la Policía no portaba armas de fuego, "esta muerte se considera sospechosa y está actualmente bajo investigación".
Sin embargo, la web reformista Nasimfarda aseguró que algunas de las fuerzas de represión estaban armadas con bates, cadenas e incluso cuchillos.

Revuelta en las calles de Teherán. Las primeras condenas internacionales por la actuación policial no se hicieron esperar. EEUU condenó "tajantemente la represión injusta y violenta en Irán de civiles que buscaban ejercitar sus derechos universales", según un comunicado el portavoz del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca, Mike Hammer. De forma similar se pronunció Francia, que también criticó las detenciones arbitrarias.

Crisis política. Las protestas en un día tan señalado para los chiíes como es Ashura, en el que se rememora el asesinato en el año 680 de su tercer imán, Husein, nieto del Profeta Mahoma, parece ahondar aún más la crisis política que agita Irán desde la polémica reelección del presidente, Mahmud Ahmadineyad. En esa la violenta represión murieron al menos una treintena de personas -según cifras oficiales- y 72, según la oposición.

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