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La reválida frente al desgaste

El PSOE ha defendido a la provincia como feudo ante un PP que ha insistido en que el cambio ha llegado.

el 21 may 2011 / 21:03 h.

Un vecino se lo piensa antes de elegir su papeleta en las elecciones municipales de 2007.

Más de 1,4 millones de votantes están citados a las urnas en la provincia para resolver la incógnita de hasta que punto afectará el voto de castigo al PSOE, que se enfrenta a su gran reválida después de que hace cuatro años alcanzara su techo de votos. Eso le valió para obtener 58 mayoría absolutas -ocho más que en 2003- y, semanas después y con varios pactos, alcanzar el poder en 74 de las 104 alcaldías que hay en la provincia de Sevilla.

Los socialistas han insistido durante toda la campaña en que no habrá ese cambio político que tanto promulgan los populares en la provincia, dado su categoría de histórico granero de votos. Pero tampoco ocultan que el desgaste de la crisis puede pasar factura en las urnas, donde las distancias con sus rivales se pueden acortar y, por tanto, se vea frenada esa dinámica al alza que se percibió hace cuatro años, cuando consiguieron 753 concejales.

El PSOE se ha agarrado a los líderes que le llevaron a esa cuota de poder. Sólo ha renovado a un tercio de sus cabezas de lista, de los que muchos debutan tras permanecer la mitad de mandato en el poder tras un cambio en la Alcaldía. Con ello, los socialistas aspiran a amarrar su puesto de privilegio como fuerza más votada en la provincia, con especial incidencia en las grandes capitales como Alcalá de Guadaíra, Dos Hermanas o La Rinconada, donde históricamente han obtenido cómodas mayorías. La confianza viene de la distancia que le separó de su principal oponente, el PP, en los últimos comicios: 160.000 papeletas, una diferencia que se mantiene, con sus altos y sus bajos, desde 1987, a pesar del ascenso casi continuado en las votaciones de los populares.

Pese a los fríos datos, el PP ha dejado muestra a lo largo de esta campaña de que quiere que Sevilla sea la avanzadilla del cambio en Andalucía y España, que quieren culminar en los comicios de 2012. No sólo lo han repetido en el discurso de cada uno de los candidatos, sino que lo han confirmado con símbolos, como la presencia de Rajoy en el inicio y el final de esta carrera electoral. Su esfuerzo se ha centrado sobre todo en el Aljarafe, donde tiene esperanzas de obtener alguna Alcaldía más de las siete que tiene -cinco de ellas de esta comarca-. Su renovación ha sido profunda, ya que presentan caras nuevas en más de 60 pueblos, aunque todos han sacado a relucir la misma ci- fra para la reflexión: el dato del paro en sus municipios, en un intento de arañar una parte de ese denominado voto de castigo.

La campaña es tan intensa que los políticos, de uno y otro color, no han dado tregua ni en la jornada de reflexión, pese a que está fijado por ley. Tanto en Facebook como en Twitter se vuelcan o bien con mensajes pidiendo el voto o subiendo vídeos de su cierre de campaña como demostración de fuerza frente al adversario.

En esa vorágine también está metida IU, segunda fuerza política de la provincia, debido a que tiene concentrado más el voto en comarcas como la Sierra Sur, lo que le valió hace cuatro años para obtener más alcaldías que el PP. Pese a su caída en votos y la pérdida de Carmona, Las Cabezas de San Juan u Osuna en 2007, llegó a 18 Alcaldías -12 de ellas tras conseguir la mayoría absoluta-. Entre ellos sobresale la figura de Juan Manuel Sánchez Gordillo que, de imponerse en esta cita, se convertiría en el único alcalde andaluz gobernando de forma ininterrumpida desde el año 1979.

Por su parte, el PA, que tiene ante sí una de sus últimas balas en la recámara para parar la sangría de votos perdidos hace cuatro años y remontar el vuelo no sólo en Sevilla capital, donde consideran primordial su regreso al Consistorio, sino también en aumentar las, hasta el momento, cuatro alcaldías que ostentan.

El reparto de concejales estará en manos de la participación. Los últimos datos no invitan al optimismo, ya que por primera vez en la historia de la provincia se rozó el 40% de abstención. Esta cuestión, que es una de las preocupaciones de los socialistas, fue especialmente preocupante en Dos Hermanas, donde la absten- ción superó en votos al actual alcalde, Francisco Toscano (PSOE).

Pero más allá de analizar los fríos datos, hay rincones de la provincia de Sevilla que serán vistos con lupa, dado que el nuevo alcalde puede salir por un puñado de votos. Hasta nueve pueblos resolverán hoy el empate a concejales que ha marcado estos cuatos años. Camas y La Algaba son los ejemplos más significativos de pueblos dividido. Son historias paralelas: hubo empate en número de ediles entre PSOE e IU, lo que llevó a un pacto entre la coalicion de izquierdas y el PP que, al final, se truncó en favor de los socialistas, que acabaron gobernando. La escasa diferencia, que no superó los 200 votos en La Algaba y los 300 en Camas, se resolverá esta noche tras un mandato plagado de roces. El pacto IU-PP para romper la igualdad sí se consolidó en Aguadulce, que se ha mantenido durante toda la legislatura.

Si hay que hablar de tensiones que deberían buscar una solución en las urnas, éstas se concentran en El Coronil, donde PSOE e IU llegaron a las amenazas y agresiones después de que los socialistas solventaran el empate a concejales pactando con un concejal del grupo independiente. También en La Campiña habrá que estar atentos a si se repite el triple empate que se dio en Arahal, con PSOE, IU y los independientes del PSIA. Los Molares, Santiponce, y Badolatosa -donde hubo cambio de signo a mitad del mandato- también viven de cerca esa igualdad.

Pero el campo de batalla, sin lugar a dudas, está en el Aljarafe, donde hay muchos frentes abiertos. En Gines, hubo menos de 200 votos entre PP y PSOE, similar a lo ocurrido en Tomares, donde los populares arañaron in extremis la Alcaldía al PSOE en 2007. Mientras, en San Juan de Aznalfarache, Coria del Río y Mairena del Aljarafe la mayoría absoluta se mantiene por un edil. En Bormujos, está la duda de que se reedite el pacto del PDBAL de independiente Baldomero Gaviño con el PP, no sólo por los votos sino por lo mal que acabaron en la recta final del mandato.

En ese rompecabezas, cuya solución se dirimirá esta noche, no pueden faltar piezas como Écija, Carmona, Cantillana o El Cuervo, cuyos gobiernos se han mantenido en minoría. Tampoco habrá que perder pista a los municipios dañados por la crisis, que no son pocos: Huévar del Aljarafe, Burguillos, Palomares del Río, ...

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