La Rinconada acoge la muestra de un joven pintor local en el centro cultural de la Villa

El Centro Cultural de La Villa acoge desde mañana hasta el próximo 14 de febrero una exposición pictórica de un artista rinconero de sólo 29 años. Con Camuflajes, la obra de Samuel López sumerge al visitante en un mundo de color, repleto de formas y texturas que transforman la figuración en el lenguaje plano de la pintura.

el 16 ene 2010 / 21:02 h.

Samuel López, con una de sus obras expuestas en La Rinconada.

Con la idea del camuflaje, las imágenes reales mutan a través de formas coloristas, donde predomina el rojo, para terminar en cuadros abstractos que cuentan una historia.Samuel admite que el camino del arte no es fácil. A pesar de contar con el apoyo de su familia "es difícil entender que un hijo decida seguir una vocación tan complicada".

Sus obras actuales son un compendio de lo que ha ido guardando y aprendiendo a lo largo de los años. "Trabajar con el color siempre me ha obsesionado. Su poder me atrapa, al principio sólo trabajaba con colores básicos, muy saturados y sin matices. Ahora soy muy colorista y me interesa la forma, la textura, y la figuración del lenguaje plano de la pintura", añade. Sus últimos cuadros, que podrán verse a partir de mañana en el Centro Cultural de La Villa, parten de la idea del camuflaje, del cambio de imágenes reales a través de formas coloristas, que tienen como fin el relatar una historia.

Desde luego Samuel es un artista humilde y realista de las circunstancias que rodean a este mundo. "Nunca he sido muy ambicioso y, aunque me gustaría vivir de la pintura, eso es un espejismo, ya que el arte no es para vivir de él". Y recuerda que cada año salen de la facultad más de cien artistas con grandes sueños y pocas probabilidades.

A lo largo de su trayectoria, ha expuesto su obra en Écija, en la facultad de Bellas Artes de Sevilla y, por primera vez en solitario, en el Encuentro Cultural Alamedeando. Además, ganó un concurso de pintura local en La Rinconada. Esto puede ser sólo el principio. Tal vez en un futuro no muy lejano consiga lo que todos anhelan y sólo unos privilegiados logran: exponer en las mejores galerías del mundo.

Como todas las cosas de la vida la pintura tiene pros y contras. Para Samuel lo mejor de todo son "las sensaciones y los vínculos que se establecen entre los cuadros y uno mismo". Pero también hay cosas peores, como "la frustración cuando no salen las cosas, el precio de los materiales, los pocos beneficios que se obtienen y la fuerte competitividad". Y es que el arte requiere de tiempo y trabajo duro y para Samuel, que se ve obligado a trabajar en otra cosa para vivir, es un hándicap. Por eso se rebela y quiere escribir en las paredes de su estudio la frase del artista pop David Hockney: "Pinto lo que quiero, como quiero y cuando quiero".

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