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La Ruta del Karakol

Ríanse de la extinta Ruta del Bakalao valenciana: en Sevilla está empezando a formarse un grupo nocturno que ronda las 3.000 personas y cuyo objetivo es quedar todos los jueves para comer caracoles. Persiguen el Guinness y aceptan nuevas amistades.

el 15 may 2010 / 20:39 h.

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Llegó mayo, con él el sol y con éste último sus más fervientes discípulos. En las pizarras de menús los propietarios hosteleros dibujan y redibujan con afán sus caracoles; mientras, las mesas de sus bares lucen montañas de lo que, antes del sorbo, eran los hogares de estos gasterópodos. ¿Será que el bicho mejor dibujado es el de mejor sabor? Únase a Caracoleando por Sevilla y descúbralo usted mismo.
Porque este año la ruta del caracoleo es una realidad gracias a un grupo de amigos expertos en succión: Franjo, Lucy y Macu, los catacaracoles. Si su misión no es imposible, sin duda sí es arriesgada -para unos pocos, más bien fatigosa-: conseguir que se cocinen y se coman en Sevilla más de 1.111 kilos del simpático y puerco molusco terrestre. Y no crea que montar una teletienda para vender los beneficios de la baba del bichejo es el objetivo de los jóvenes. Caracoleando por Sevilla pretende entrar en la historia del Guinness World Record y superar a los bárbaros que en la localidad portuguesa de Loure se jalaron en 2009 la tremenda cifra del rastrero animal antes citada. Recuerde: 1.111 kilos.

La idea surgió, cómo no, comiendo caracoles; y si antes los comienzos no eran fáciles, ahora las redes sociales los hacen sencillos y rápidos: "Creamos el grupo y en pocos días conseguimos que unas 1.000 personas se unieran a él", explica Franjo. Ahora, Caracoleando por Sevilla cuenta con más de 2.600 seguidores en internet, y para ir entrenando la habilidad del sorbo, cada jueves crea una convocatoria en bares reconocidos no con cinco tenedores, sino con unos buenos cuernos, como muestran sus pizarras: Casa Antonio, Casa Diego, Puerta Príncipe, Las Cabrillas, El Kiki, Bar Rosita o Casa Protasio son algunos de los galardonados e incluidos en la ruta por calidad y por antigüedad.

Pero hay otros muchos. Porque aunque dicen los expertos que, para que el caracol no amargue, la hierba que comen debe estar agostada, los bichejos saben más que el cambio climático: este año los españoles succionarán mil toneladas de gasterópodos, 22 ejemplares por cabeza. "Muchos bares que antes no los servían, ahora nos llaman para que vayamos a probarlos. La oferta se ha diversificado, y esto beneficia a nuestro reto." El beneficio es múltiple y compartido, ya que los bares que se suman a las convocatorias funcionan del siguiente modo: usted pague la cerveza, que ya pongo yo los caracoles. Así todos -menos el animal que a pesar de sobrevivir a las intensas lluvias acabó ahogado y rehogado junto a la cebolla-, están contentos: los catacaracoles, los que por el gusto de caracolear se unieron a aquellos, los bares y la fábrica de cerveza más famosa de la ciudad: "Es posible que sea nuestra patrocinadora si conseguimos que el Ayuntamiento apruebe el proyecto y nos ceda un lugar para superar el récord actual", señala Franjo.

En Sevilla, caracolear, se caracolea; y si usted es de los que aún no lo hacen, atienda a los beneficios que el hábito puede proporcionarle: no tiene grasa ni colesterol, elimina el acné y las arrugas, mejora el brillo capilar, ayuda a dibujar un remolino con cuernos y le invita a tomar una cerveza muy fría. ¿No se le cae la baba?

De utilidad:
Qué: Caracoleando en Sevilla. Concentraciones de los amantes de los caracoles y la cerveza fría.
Dónde: En los bares y restaurantes en los que se sirven los mejores caracoles. La próxima semana, no obstante, la convocatoria se celebrará en El Capote.
Cuándo: Cada jueves a partir de las 21.00 horas.
Por qué: Porque Sevilla es la ciudad del caracoleo por excelencia y debe superar el récord que el año pasado la localidad portuguesa de Loure consiguió al comerse sus habitantes 1.111 kilos de caracoles. 
Para más información, visite el perfil de Facebook Caracoleando en Sevilla.  Además, si no le gustan los animalitos pero está interesado en colaborar con el grupo, puede comprar una camiseta Caracoleando por 7 euros.

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