Local

La SE-40 empieza a tomar forma

La SE-40 empieza a serpentear por Sevilla. Las obras en los tres tramos en los que se trabaja desde hace meses avanzan sobre todo en el primero de ellos, que ya está ejecutado casi al 50%. Los continuos desvíos de servicios, sobre todo de líneas eléctricas, es lo que ahora está costando más.

el 16 sep 2009 / 05:57 h.

TAGS:

La SE-40 empieza a serpentear por Sevilla. Las obras en los tres tramos en los que se trabaja desde hace meses avanzan sobre todo en el primero de ellos, que ya está ejecutado casi al 50%. Los continuos desvíos de servicios, sobre todo de líneas eléctricas, es lo que ahora está costando más.

A ojos del neófito, en el primer tramo (entre la A-4 pasado el aeropuerto y la A-92 a la altura de la Venta la Liebre) hay un buen trecho en el que parece que sólo hay que asfaltar: pasos superiores e inferiores están finiquitados y el gran tronco central por el que discurrirá la segunda autovía de circunvalación de Sevilla está hecho, a la espera sólo del alquitrán.

Con sus 10,160 kilómetros y ejecutado al 48%, este primero es el más largo de los 11 tramos en los que se subdivide la ronda y, además, se enfrenta a uno de los retos más delicados como es el enlace en el punto en el que se cruza con la A-92. Desde el Ministerio de Fomento se subraya que ésta será una de las infraestructuras más complejas, tras los túneles bajo el Guadalquivir y los puentes de La Algaba y del Guadaíra.

El enlace con la A-92 es ahora un hervidero de obreros y maquinaria, una actividad incesante en la que la voz cantante la llevan los extraviales, los enormes camiones propios de la industria minera cuyos neumáticos son más altos que una persona. Aquí trabajan seis de estas máquinas, y es que la obra de verdad va a empezar en breve, en contraste con el cruce con la A-4 pasado el aeropuerto, muy adelantado.

En los kilómetros que separan ambos enlaces, que tienen en la colorista estructura de la fábrica de Heineken su principal hito de referencia, la SE-40 ya tiene su forma: como quien dice, sólo falta el asfalto. El ritmo es más tranquilo sencillamente porque está casi todo hecho, aunque un par de camiones riega el trayecto para evitar que se levante demasiado polvo.

Con las moles de la cementera y la siderurgia como testigos al pie de la A-92, y una vez que se cruza la autopista (el punto con más actividad en estos momentos), se entra en el segundo tramo, que está al 17% de ejecución y que discurre íntegramente por término de Alcalá de Guadaíra. De hecho una cuadrilla de obreros, curiosamente todos africanos, se afana en levantar la estructura que servirá para acceder a una de las urbanizaciones alcalareñas.

La gran cicatriz que es el tronco principal de la SE-40 es también perfectamente visible, aunque su pista se pierde en el que será el hito principal en este tramo: el puente del Guadaíra. En los alrededores se trabaja, pero nada hace indicar que aquí se levantará esta estructura, y hasta el mismo río parece que va de incógnito, con un cauce mínimo como corresponde a la estación.

El mayor movimiento de máquinas y trabajadores se ve ahora en los puntos en los que se levantarán pasos inferiores o elevados, o allí donde la nueva ronda choca con la red eléctrica, telefónica o la del agua, incluso con gasoductos. "Lo más difícil está resultando el desvío de los servicios afectados", señalan los responsables de la obra, como ha ocurrido con la subestación eléctrica de Los Alcores, muy cercana a Heineken y en la que nacen líneas de media y alta tensión.

El paréntesis en la tarea de ingeniería lo ponen los trabajos arqueológicos en las villas y la necrópolis romana, que han ralentizado el ritmo en este punto. Donde sí se ha producido una paralización más importante ha sido en las excavaciones del tercer tramo, ejecutado sólo al 7%. Esta parte, encima, no es sencilla: el tren, el futuro tranvía, el parque forestal y las numerosas estructuras preexistentes han complicado las cosas, aunque la labor arqueológica está a punto de acabar.

¿Y cuándo termina todo esto? En teoría el primer tramo debería estar para febrero de 2011, mientras que los dos siguientes se habló en su momento de concluirlos el verano de 2010 para ponerlos en servicio ambos a la vez, lo que parece difícil porque en el tercer trayecto las cosas van con retraso. Eso sí, éstas son las previsiones, porque oficialmente nadie da plazos concretos para que después no haya reproches si no se cumplen.

  • 1