Deportes

La selección española pierde en semifinales y luchará por el bronce

La selección española de balonmano perdió su partido de semifinales contra Islandia (30-36) y quedó fuera de la final de los Juegos Olímpicos de Pekín, por lo que luchará por la medalla de bronce el próximo domingo (07:30 hora española) contra Croacia.

el 15 sep 2009 / 10:23 h.

La selección española de balonmano perdió su partido de semifinales contra Islandia (30-36) y quedó fuera de la final de los Juegos Olímpicos de Pekín, por lo que luchará por la medalla de bronce el próximo domingo (07:30 hora española) contra Croacia, que sucumbió en la otra semifinal contra Francia (25-23).

Los hombres de Juan Carlos Pastor, que nunca llegaron a ir por delante en el marcador, volvieron a acusar lagunas defensivas y perdieron la oportunidad de jugar su primera final olímpica. España luchará ahora por repetir su mejor resultado histórico, el bronce conquistado en Atlanta 1996 y Sydney 2000.

Amparada en la eficiacia goleadora de Sigurdsson y Gudjonsson, Islandia cogió a España por las solapas y le pegó un meneo considerable nada más empezar el encuentro, con un parcial de 5-0 en menos de cinco minutos. Como en la primera fase del torneo olímpico, la defensa española se volvía fantasmagórica, lenta de piernas y blanda de manos, con un balance defensivo desastroso que permitía contraataques fáciles del rival.

España recupero terreno cuando Barrufet se entonó atrás e Iker Romero lo hizo en ataque, mientras la defensa en bloque se plantaba en el campo, con varios minutos de retraso eso sí. Los islandeses sufrieron el constante martilleo español, sellado con un zambombazo de Demetrio Lozano que devolvía el partido a su estado inicial (9-9).

Los de Pastor desperdiciaron la primera oportunidad de encabezar el marcador e Islandia aprovechó para zarandear por segunda vez el encuentro, con otro parcial fugaz que les colocaba en ventaja (9-13). España reaccionó de nuevo con dos genialidades de Juanín García y la autoridad de Carlos Prieto en el pivote (13-13), pero Gudjon Sigurdsson le cogió el aire al partido y lo mandó en franquicia al descanso (15-17).

España había aguantado dos tirones y lo más lógico era pensar que había escarmentado, que saldría a la pista en el segundo tiempo dispuesta a devorar a su rival. Nada más lejos de realidad, Sigurdsson veía huecos y fulminaba a Hombrados desde los ocho metros gracias a una clarividencia infalible (17-22). Los españoles empezaron a fallar también en ataque y el partido rodó cuesta abajo hasta la máxima ventaja islandesa (26-33) a falta de siete minutos.

Pastor intentó una remontada imposible, puso una defensa 4-2 y le concedió minutos al maltrecho Alberto Enterríos, aunque ninguna solución daba frutos e Islandia se aseguró su primera medalla en estos Juegos. Así, la derrota española tiene dos caras porque se pierde una oportunidad histórica, pero, en el aspecto positivo, una selección que llegó a los Juegos casi de rebote y con las bajas sensibles de Rolando Uríos y Chema Rodríguez puede irse de Pekín con una medalla.

  • 1