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La sentencia de un caso "insólito"

La Audiencia de Sevilla tiene ante sí la ardua tarea de dictar el fallo de uno de los crímenes más complicados.

el 27 sep 2011 / 20:19 h.

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La Sección Tercera de la Audiencia, especializada en temas de Menores, tiene ahora sobre su mesa uno de los casos más complicados e “insólitos” de la historia criminal del país, como reconoció el juez que investigó el caso, Francisco Molina.

Los magistrados tendrán que escudriñar el entramado de este caso cuya prueba más contundente y clara es la mancha de sangre de Marta del Castillo en la cazadora de Miguel Carcaño. Es el único resto de sangre que consta en el extenso sumario porque la Policía no ha podido garantizar al 100% que los restos biológicos localizados en la habitación del piso de León XIII sean sangre. Y no lo pueden decir porque el dormitorio fue limpiado concienzudamente (Miguel trabajaba en una empresa de limpieza por lo que conocía los productos más adecuados), por lo que las muestras eran tan críticas que los agentes de la Científica tuvieron que decantarse por determinar el ADN o el tipo de fluido. Optaron por lo primero.

Tampoco hay cuerpo, ni testigos directos de lo ocurrido. Aún así las acusaciones están convencidas de que las pruebas permiten una condena por violación y asesinato, pese a que Miguel tampoco admite ya que agrediera a la chica, sólo que la golpeó en la cabeza. Las acusaciones han montado el “puzzle” con piezas que ahora la Audiencia debe decidir si están o no bien encajadas. Ellas insisten en que detalles como que Miguel marcó los lugares exactos de su dormitorio en los que ocurrieron los hechos, sin saber que la Policía encontraría allí el ADN de la chica mezclado con el de ellos. En la colcha de la cama, con el de Miguel, y en una esquina bajo una silla (“un lugar inverosímil”) con el del Cuco.

La profusión de datos que ofreció Miguel junto con el hecho de que luego intentara suicidarse y dejara una carta reiterando esta versión, es otro. Luego están los posicionamientos de los móviles y cómo la señal de todos se pierde en las mismas franjas horarias, la declaración de un vecino que vio a Miguel con la silla de ruedas, el amigo que deja sin coartada al Cuco... La pregunta es si será suficiente para probar la culpabilidad de los cinco acusados por este crimen.

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