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La sentencia de una mirada

El de ayer fue uno de los días más duros para la familia Del Castillo desde que su hija Marta desapareciera. Por primera vez, se enfrentaron cara a cara con los cuatro adultos implicados en el crimen.

el 16 sep 2009 / 08:28 h.

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Vídeo: VNEWS

El de ayer fue uno de los días más duros para la familia Del Castillo desde que su hija Marta desapareciera el pasado 24 de enero. Por primera vez, se enfrentaron cara a cara con los cuatro adultos implicados en el crimen, entre ellos, el asesino confeso de la joven. Estaban citados a las 11.00 horas en el Juzgado de Instrucción número 4, donde ayer se celebró la vista preliminar del jurado, paso previo al juicio ante un tribunal profesional.

Aunque en un principio sólo se esperaba a Antonio del Castillo, finalmente también acudió la madre de la joven, Eva Casanueva. La pareja no estuvo sola en este mal trago.El abuelo de Marta, José Antonio Casanueva, y el tío de la joven y portavoz de la familia, Javier Casanueva, acudieron con ellos, aunque no pudieron acceder a la sala. En la puerta de los juzgados cientos de personas quisieron arroparles, mostrándoles su apoyo con un fuerte aplauso a su llegada.

Poco después, hacía su llegada Miguel Carcaño. El joven accedió a los juzgados esposado y protegido por un fuerte cordón policial para evitar agresiones, pero que no podía impedir los gritos de "asesino" y los insultos de los que estuvieron toda la mañana congregados ante los juzgados. Tras él, Samuel Benítez, que llegaba desde la prisión de Huelva y cruzó el pasillo hasta el juzgado sin bajar la mirada; mientras Javier Delgado, hermano de Carcaño, y su novia María García esperaban ya en los pasillos tras haber llegado a primera hora de la mañana para evitar las cámaras y las fotos.

El encuentro se producía entonces, en las dependencias de Instrucción número 4. Miguel llegaba rodeado de policías, mientras Antonio daba un paso atrás para permitir el paso, manteniendo la mirada y con los brazos cruzados. Carcaño no fue capaz de levantar la cabeza al pasar ante él. Miguel fue conducido a la sala en la que se celebraría la vista, donde tuvo que esperar media hora. En la misma actitud esperó a Samuel, aunque cuando lo tuvo ante sí, tanto su cuñado como su abogado le arroparon apoyándole la mano en un hombro cada uno. Tenía ante él al amigo de Marta que incluso le acompañó a la comisaría a poner la denuncia por la desaparición de Marta, el que salía en la televisión pidiendo a la joven que volviera a casa y que ahora es uno de los imputados en el crimen. Los dos jóvenes entraron en la sala, mientras la familia de Marta permanecía en un pasillo alejada de Javier y su novia. Aún así se cruzaron y, según Casanueva, "ha mantenido la mirada. Desde luego, no se ha arrepentido si tiene algo que ocultar".

Javier y María entraron a la sala y, tras ellos, los padres de Marta y todos los abogados -acusación y defensas-. Durante dos horas, Antonio y Eva compartieron con los presuntos implicados en el crimen de su hija los pocos metros cuadrados de la habitación. "Ha sido una comparecencia muy dura", dijo el tío de Marta a la prensa, asegurando que los dos estaban "muy afectados", de ahí que se marcharan de los juzgados sin realizar declaraciones.

Tras ellos, abandonaron la sala Javier y María, quienes salieron a la calle con gorras, pañuelos y gafas de sol para evitar que las cámaras captasen su imagen y así ser reconocidos. Lo que no pudieron evitar es que la multitud les increparan e incluso intentaran agredirles. La Policía tuvo que intervenir, aunque no pudieron evitar que recibieran algún golpe. Los dos tuvieron que volver al juzgado y abandonarlo por la puerta de atrás.

Mientras, arriba, Miguel iniciaba su declaración. Sobre las 15.00 horas abandonaba los juzgados de nuevo entre gritos e insultos. Incluso en la misma puerta de la sala tuvo un encontronazo con un joven que cara a cara con él le llamó "cobarde".

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