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Cultura

La sevillana Ana Rosa Diego estrena ‘Siempre hay tiempo’

El primer filme de la cineasta llega a las salas españolas con 30 copias.

el 13 may 2010 / 19:59 h.

Es su primera película y estrena hoy 30 copias en España. La debutante directora sevillana Ana Rosa Diego ha paseado ya con éxito su ópera prima Siempre hay tiempo (Héctor y Bruno) por festivales como el Iberoamericano de Huelva -donde se llevó el Premio del Público-, pero se enfrenta hoy a la prueba de fuego con la inmersión de su pequeño ejemplar -para que tengan referentes, Robin Hood sale con más de 500- en el despiadado océano de las salas comerciales.

Y para más inri, lo hace con "una historia pequeña pero universal acerca del sentido de la vida" que aborda "los distintos valores de lo tradicional y lo moderno, del mundo rural a lo urbano, de la relación siempre difícil entre padres e hijos", explica la directora.

Y es que Ana Rosa Diego -quien ya dirigiera con anterioridad varios cortometrajes como Mayte y las nubes, T o Puzzle, y participara en la realización del documental colectivo Tebraa. Retratos de mujeres saharauis- narra en esta ocasión una historia familiar enfocada sobre el cambio de vida que sufre Héctor, un señor mayor que se ve obligado a salir de su pequeño pueblo vasco por la construcción de una gran autovía, y que tiene que compartir su vida con su familia, a la que casi no conocía.

Héctor tiene como reto adaptarse a una gran ciudad y a la compañía de su nieto Bruno, un adolescente con problemas a quien Héctor puede ayudar más de lo que imagina. "Es la historia de una familia de hoy, que trata de hacerse cargo de sus mayores con todo lo que eso supone en la sociedad actual", incide Diego, para quien su película tendrá que competir en las pantallas comerciales como lo que es, "una reflexión sobre cómo envejecen nuestros mayores y cómo hemos de convivir con ellos".

A partir de ahí, Ana Rosa Diego se ha atrevido incluso a introducirse en caminos procelosos, como el amor en la edad madura. "La posibilidad de enamorarse a la vejez fue otro de los retos con los que partimos a la hora de contar esta historia.

Entre Héctor y el personaje de Clara surge una fascinación mutua. Ser capaz de vivir el amor a esta edad le da al personaje una carga de ingenuidad y juventud que no son propias en esa etapa, y que ya me gustaría tener a mí llegado ese momento", asegura la directora sevillana.

No obstante, la relación principal se desarrolla entre Héctor y su nieto Bruno, un personaje interpretado por el jovencísimo actor Edu Bulnes, que ha sido toda "una revelación" para la directora.

"Lo conocimos porque había hecho un cortometraje y al hacerle la primera prueba decidimos que subiríamos un poco la edad de su personaje, pues contar con él era algo primordial", asegura Ana Rosa Diego.

Con respecto al actor principal, que encarna a Héctor -Txema Blasco-, asegura que "su trayectoria le capacitaba sobradamente para este papel. Es un hombre de gran energía y muy trabajador, siempre capaz de impregnar al personaje de matices nuevos".

La producción corre a cargo de la productora sevillana Letra M, que ha sido posiblemente la única empresa de todo el panorama audiovisual andaluz que ha estado produciendo regularmente películas desde mediados de los años 90. Acaba de producir el cortometraje Tosferina, dirigido por Álvaro Alonso.

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