Economía

La subida de los precios alienta la demanda de revisión salarial

Ministro y patronal reclaman moderación y los sindicatos, protección

el 15 feb 2011 / 21:49 h.

La factura de la luz fue una de las principales responsables del alza del IPC.

El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, defendió ayer que "España necesita un clima de moderación salarial", aunque precisó que la apuesta por la flexibilidad en la reforma laboral y el acuerdo sobre negociación colectiva vigente "ya lo están propiciando", por lo que sólo cabe "insistir" en esta senda.

Gómez quiso zanjar así el debate suscitado por la canciller alemana, Angela Merkel, para desligar los sueldos de la evolución de los precios y vincularlos a la productividad, con el fin de evitar que se disparen en tiempos de crisis cuando sube el IPC, como ocurrió en el pasado mes de enero en España, cuando los precios crecieron un 3,3%, según datos aportados ayer por el INE.

Para el ministro de Trabajo, el actual marco de negociación colectiva es "un gran acuerdo salarial que propicia una moderación importante de los salarios como no existe en otro país". A ello se suma, según dijo, la reciente reforma laboral, que ya establece para las empresas la posibilidad de descuelgue salarial de acuerdo con los representantes sindicales para adaptarse a situaciones de crisis. Es una medida de flexibilidad", añadió.

Para la CEOE sería un "grave error" en términos de competitividad tomar como referencia para la actualización de los salarios la subida "puntual" del IPC en los últimos meses, ya que ese dato "no se corresponde con la evolución de los precios internos". La patronal valoró que la inflación "está siendo muy elevada para la situación económica de España", por lo que recomendó seguir en la línea de moderación salarial de los últimos meses "para propiciar la recuperación y comenzar a crear empleo lo antes posible".

Sin embargo, desde UGT aseguraron que suprimir la referencia de los precios en la fijación de salarios supondría un recorte salarial y llevaría a un proceso de debilitación de los sistemas salariales, a un retroceso en la calidad de vida, un aumento de la desigualdad social y más precariedad laboral.

El debate sobre vincular salarios e inflación continuó el mismo día en el que el INE dio a conocer que el IPC bajó siete décimas en enero frente al mes anterior pero la tasa interanual -que compara ese mes con el mismo de 2010- escaló hasta el 3,3%, tres décimas más de la registrada en diciembre, debido a la subida de la luz y el tabaco.

Con este repunte, la tasa interanual, que coincide con la avanzada por el índice adelantado el 31 de enero, alcanza su valor más alto desde octubre de 2008, cuando se situó en el 3,6%.

La inflación subyacente, que no incluye los precios de los productos energéticos ni de los alimentos no elaborados, se situó en el 1,6%, una décima por encima de la registrada en diciembre.

El INE achacó el repunte de los precios a la vivienda, cuya tasa anual subió más de dos puntos y alcanzó el 7,8%, la mayor desde septiembre de 2008. Este incremento se explica por la subida del precio de la electricidad, cuya variación anual se situó en el 15%, la más alta desde enero de 2002.

El capítulo de bebidas alcohólicas y tabaco también influyeron en la evolución interanual de los precios, ya que su tasa anual aumentó nueve décimas y se situó en el 16,1%, por el mayor encarecimiento de los cigarrillos.

Por el contrario, el transporte desaceleró su ritmo de avance, tras crecer un 9%, dos décimas menos, debido a la menor subida de carburantes y lubricantes.

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