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La tensión se palpa en un barrio que quiere olvidar

Reclaman más trabajo en reeducación familiar para frenar la degradación que sufre la zona acelerada por la crisis.

el 22 ago 2013 / 23:39 h.

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La muerte por error en un tiroteo de la pequeña Encarnación, que acababa de cumplir 7 años, seguía siendo ayer el tema de conversación en todo el Polígono Sur. Sus vecinos no comprenden este brutal ataque en el que podían haber muerto muchos más inocentes, porque, según relataron, varias viviendas fueron acribilladas a balazos la noche del martes. “Fue horroroso”, sentenciaron. Pero a pesar de esta desgracia y del dolor que seguirá en el corazón de estas personas durante mucho tiempo, el barrio quiere recuperar la normalidad aunque cueste, porque cada vez se está degradando más. Esta rutina, sin embargo, no será igual a la de otros puntos de la ciudad, ya que en las Tres Mil Viviendas, según reconocieron ayer con tristeza algunos vecinos, los hechos violentos “no son puntuales”, por ello reclamaron que se reactive el Plan Integral para la zona y un mayor trabajo de “reeducación” de las familias, según demandaron las asociaciones vecinales Martínez Montañés y Esperanza Sur. Así, en declaraciones a Europa Press, el presidente de la asociación Martínez Montañés, Rafael Pertegal, lamentó todo lo ocurrido, especialmente el fallecimiento de “una niña que nada tenía que ver”, y añadió que los familiares directos de los implicados “no deberían pagar las consecuencias”, apostando por la intervención de la Justicia en el asunto. Pertegal señaló que los vecinos intentan ir volviendo a la “normalidad” en un barrio donde permanece un fuerte dispositivo policial, aunque “menor” que el desarrollado el miércoles. “Todo lo ocurrido es muy grave”, remarcó, advirtiendo de que “en diez años no se ha llevado a cabo todo el trabajo que se tenía que haber hecho con las familias, poniendo obligaciones a los mayores y actuando con los niños”. De este modo, apostó por que se desarrolle una “reeducación” de las familias porque “si no de poco vale levantar un edificio o cualquier infraestructura que estará destrozada en pocos meses”. En la misma línea se pronunció el presidente de la asociación de vecinos Esperanza Sur, Raúl Sánchez, quien indicó que ayer el barrio permanecía “tranquilo” e instó a impulsar el “paralizado” Plan Integral. “Se ha quitado la intervención, hay educadores que se han ido a la calle y se han sufrido recortes en los talleres prelaborales, escuelas taller y en toda la formación de este tipo, reduciéndola a más de la mitad”, criticó, advirtiendo de que, a pesar de que se le ha “mejorado un poco la cara”, con “todos los recortes se está volviendo 40 años atrás”. Sánchez recordó que si se eliminan o recortan este tipo de programas se reducen las alternativas y oportunidades de las personas sin estudios en esta zona y aseguró que los “buenos resultados” que han dado estos talleres laborales y la formación otorgada años atrás, “deben tener su continuación en el tiempo”.

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