Economía

La terminal del caos

El caos que desde el pasado jueves reina en la terminal 5 del aeropuerto de Londres-Heathrow ha obligado a British Airways a cancelar en torno a un centenar de vuelos a lo largo del fin de semana, 66 ayer y 37 hoy. También se prepara para sanciones millonarias por la gestión de la crisis. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 02:27 h.

El caos que desde el pasado jueves reina en la terminal 5 del aeropuerto de Londres-Heathrow ha obligado a British Airways a cancelar en torno a un centenar de vuelos a lo largo del fin de semana, 66 ayer y 37 hoy. También se prepara para sanciones millonarias por la gestión de la crisis.

La compañía confirmó en un comunicado las anulaciones previstas para los dos próximos días, tras las desastrosas jornadas de estreno de las nuevas instalaciones, en las que se suspendieron unos 140 desplazamientos por los problemas del sistema de control y reparto de equipaje, que obligaron incluso a interrumpir la facturación el primer día.

El propio presidente de BA, Willie Walsh, pidió ayer disculpas por la situación y, tras asumir toda la responsabilidad, avanzó que, en lugar de dimitir, su intención era trabajar por llevar la normalidad a unas instalaciones que costaron 6.000 millones de euros y que, por el momento, verán suspendida la millonaria campaña publicitaria que preveían albergar a partir de la próxima semana para presumir de la velocidad a la que los pasajeros podrían moverse y recoger su equipaje.

No obstante, la resolución de los problemas constituye tan sólo el desafío inmediato de la compañía británica, que podría tener que hacer frente a multas millonarias por incumplir la normativa europea al confundir a cientos de pasajeros acerca de las compensaciones a las que tenían acceso por ver cómo sus aviones eran cancelados, sus maletas perdidas y las alternativas a la hora de pernoctar limitadas.

La organización británica de usuarios del transporte aéreo, la Air Transport Users Council, denunció que la carta que BA entregó a los viajeros la noche del jueves, tras la debacle de la jornada oficial de apertura de puertas, rompe la regulación comunitaria que establece los derechos mínimos para los afectados por retrasos o cancelaciones de vuelos.

En la misiva, la aerolínea recogió que "lamentablemente" no podía ofrecer una habitación, pero si un viajero decidía "hacer sus propias gestiones", consideraría la posibilidad de reembolsarle parte de sus gastos. Sin embargo, la cantidad máxima a reclamar eran 130 euros para una estancia' compartida para dos personas en un hotel, pese a que el precio más bajo que se podía encontrar el jueves era de 250 libras por una habitación doble.

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