Economía

La tormenta amaina en las bolsas

No ocurría desde los atentados del 11-S. La Reserva Federal de EEUU decidió ayer en una reunión extraordinaria y, por sorpresa, bajar los tipos de interés del 4,25% hasta el 3,5%, después de los hundimientos en todas las bolsas del mundo. Un buen número de mercados reaccionó con ganancias. Foto: EFE.

el 14 sep 2009 / 23:03 h.

No ocurría desde los atentados del 11-S. La Reserva Federal de EEUU decidió ayer en una reunión extraordinaria y, por sorpresa, bajar los tipos de interés del 4,25% hasta el 3,5%, después de los hundimientos en todas las bolsas del mundo. Un buen número de mercados reaccionó con ganancias. No fue el caso de Wall Street.

Todas las miradas estaban centradas ayer en Wall Street. En la jornada anterior, cuando se desplomaron todas las bolsas internacionales hasta cotas que no se recordaban por el pánico a una recesión en EEUU -el Íbex perdió un 7,54%, el mayor recorte desde su creación en 1992-, el mercado neoyorquino permaneció cerrado por ser una jornada festiva. Ayer se tiñó de rojo.

Y ello a pesar de que la Reserva Federal estadounidense decidió tomar cartas en el asunto y, de forma sorpresiva, decidió en un encuentro extraordinario una drástica bajada de los tipos de interés (precio del dinero) de 0,75 puntos porcentuales, para dejar la tasa en el 3,5%. Se trata de una decisión histórica, porque desde los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, la Fed (en sus siglas en inglés) no había decidido rebajar los tipos al margen de sus reuniones habituales.

Sin embargo, y pese a que el anuncio se hizo antes de la apertura de Wall Street, los índices neoyorquinos se hundieron reviviendo su particular lunes negro. Pero el recorte de tipos sí tuvo sus efectos en el resto de plazas internacionales. Un buen número de ellos cerró en positivo tras las fuertes pérdidas de la jornada anterior.

Es el caso del Íbex 35, que culminó la sesión con unas ganancias del 1,69%, con lo que rompe una racha de nueve sesiones consecutivas a la baja, y cerró en12.839,70 puntos. Así pues, continúa en niveles de septiembre de 2006 y acumula en este ejercicio una bajada del 15,43%. Por su parte, el índice general de la Bolsa de Madrid avanzó el 1,57%.

En Europa, con el euro a 1,462 dólares, sólo Fráncfort se anotó ligeras pérdidas, el 0,31%, mientras que Londres avanzó el 2,9%, París el 2,07% y Milán el 1,18%. La bolsa española comenzó la sesión con pérdidas considerables, de en torno al 5%, y en menos de media hora se situaba por debajo de 12.000 puntos.

El descalabro de las plazas asiáticas durante la pasada madrugada y la mañana de ayer -Tokio perdió el 5,65% tras el mantenimiento de los tipos de interés; Hong Kong, el 8,65%; Shanghai, el 7,2%, y Bombay, que llegó a bajar el 12%, acabó con una caída del 5%- condicionó la apertura española.

También influyeron negativamente en la marcha de la bolsa nacional las plazas europeas, que abrían con cuantiosas pérdidas, a pesar de la depreciación del euro a 1,436 dólares y de la bajada del petróleo Brent a 85 dólares. Tras recuperar en una hora las pérdidas iniciales con la ayuda de los grandes bancos y mientras se sucedían las llamadas a la calma y el Banco Central Europeo se erigía en vigilante de la inflación, la bolsa anduvo dando bandazos entre 12.300 y 12.700 puntos.

Los malos resultados de algunos bancos estadounidenses, como Wachovia, cuyo resultado bajó el 98% en el cuarto trimestre, o Bank of America, que ganaba el 95%, también contribuían a la volatilidad del mercado. Las pérdidas iniciales de Wall Street, que se aproximaron al 4%, fueron menguando y animaron a las plazas europeas.

En Latinoamérica también recibían con ganancias el recorte del precio del dinero, con lo que la bolsa de Sao Paulo avanzaba el 2,6%; México algo más del 5%, Buenos Aires el 3,2% y Chile el 4%.

De los mayores valores del mercado sólo bajó Iberdrola, el 2,22%, mientras que Banco Santander avanzó el 4,59%; BBVA el 2,42%, Repsol el 2,37% y Telefónica, el 0,4%, aunque las mayores ganancias fueron para Inditex, con una subida del 7,17%, al considerar que la bajada de tipos reavivará el consumo.

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