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La Trinidad pasará 15 semanas en el IAPH

Los hermanos aprobaron esta intervención tras conocer la fisura en el perímetro de la mascarilla.

el 09 jul 2012 / 19:32 h.

La Esperanza de la Trinidad, en su palio, el pasado Sábado Santo, nada más salir del templo.

La Virgen de la Esperanza de la hermandad de la Trinidad se despidió ayer de sus devotos en una sencilla misa antes de que fuera retirada del culto durante 15 semanas. Éste el tiempo que la dolorosa de Juan de Astorga pasará en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH) para someterse a una limpieza general y recuperar su encarnadura, seriamente dañada.

Los hermanos de la Trinidad aprobaron en cabildo general el pasado 25 de junio someter a su dolorosa a esta restauración tras conocer que presenta "una fisura en todo el perímetro de la mascarilla", según explicó ayer el hermano mayor de la corporación, Félix Lerma.

Esta intervención, presupuestada en 5.500 euros -traslados y seguros incluidos-, se prolongará hasta octubre, cuando la Virgen de la Esperanza regresará a la basílica de María Auxiliadora. "Sabiendo que la restauración llevaría entre 15 y 20 semanas, elegimos esta fecha para asegurarnos que llegará con tiempo suficiente para sus cultos", detalló Lerma, ya que la hermandad le dedica triduo y besamanos en torno al 18 de diciembre, día de la Esperanza.

Durante su ausencia, el calvario que conforman el Cristo de las Cinco Llagas, la Virgen de la Concepción y San Juan ocuparán el camarín de la capilla de la hermandad. No obstante, la primera semana, el crucificado de Luis Álvarez Duarte presidirá la estancia solo, puesto que también esta dolorosa fue retirada anoche del culto para ser traslada al IAPH. Sólo estará en las dependencias de la Cartuja entre una semana y 10 días, el tiempo que los técnicos del instituto necesitan para estudiar su estado de conservación, elaborar un informe y hacer una propuesta de intervención si fuera necesario. En un nuevo cabildo general, una vez se conozca este informe, los hermanos decidirán si se procede a su restauración y a qué persona o institución se le encomienda.

Ésta será la primera restauración a la que se someta a la Virgen de la Esperanza desde su hechura en 1819-20 por Juan de Astorga. "Salvo pequeños retoques, no se le ha tocado nunca", subrayaba el hermano mayor. Una de las primeras intervenciones de las que tiene noticia la hermandad es la de Ángel Rodríguez Magaña, en 1907, a la que le siguió otra de Sebastián Santos Rojas, 40 años después. Más recientemente, en 1996, Antonio Dubé de Luque le colocó las actuales lágrimas de cristal y Luis Álvarez Duarte, en 2000, le cambió el candelero. Pero ninguna de estas actuaciones han alterado su fisonomía original.

La Virgen de la Concepción, pese a datar de 1956 -cuando la talló Antonio Bidón Villar para sustituir a la dolorosa de Ángel Rodríguez Magaña que, a su vez, reemplazó a la Virgen de la Esperanza en el misterio de las Cinco Llagas-, fue sometida a una restauración en 1971 a cargo de Carlos Bravo Nogales, que intervino sobre todas las figuras secundarias de este paso. Manuel Hernández León le incorporó un nuevo candelero en 1984.

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