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La UE permitirá importar más tomate de Marruecos

Concluye así la negociación del acuerdo agrícola con Rabat, al que se opone el sector de Andalucía

el 30 nov 2009 / 21:43 h.

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La Comisión Europea (CE) y Marruecos han concluido las negociaciones para un nuevo acuerdo agrícola, en el que aumentará la liberalización del comercio agroalimentario, dijeron ayer a Efe fuentes comunitarias. La polémica se abre en el campo andaluz, que ya daba por sentado que el pacto se aplazaría.

Un representante de la CE ha confirmado a los 27 países comunitarios -durante una reunión del Comité Especial de Agricultura- que las negociaciones terminaron la semana pasada en Rabat, aunque aún falta por firmar definitivamente el acuerdo.

Según otras fuentes, en el nuevo acuerdo aumentarán las cuotas de importación de tomate marroquí que entra al mercado comunitario con un trato arancelario especial hasta situarse en 285.000 toneladas en el año 2014. En la actualidad, ese contingente es de 233.000 toneladas y, por encima de ese cupo, Marruecos puede vender pero en las mismas condiciones que cualquier otro país tercero. En el nuevo convenio, los cupos de base serían los siguientes: 225.000 toneladas en la campaña 2009-2010; 233.000 toneladas en la 2010-2011; 241.000 en la campaña 2011-2012; 249.000 en la de 2012-2013, y 257.000 en la campaña 2013-1014.

A estos contingentes se les sumará un cupo de 28.000 toneladas anuales adicionales. Estos volúmenes podrán entrar a la UE entre octubre y mayo con un trato aduanero ventajoso. Los precios de entrada para el tomate marroquí enviado a la UE se mantendrán como en la actualidad.

Ambas partes acordaron un "memorando de entendimiento" y ahora hace falta que sea rubricado, pero ese gesto significa que "han terminado" las negociaciones que la UE y el país magrebí iniciaron hace tres años y medio para renovar el protocolo agrícola actual del Acuerdo de Asociación. Ahora falta que el texto sea rubricado y después lo ratifiquen el Consejo de Ministros de la UE y Rabat.

Ante la inminencia de un compromiso, la ministra española de Medio Ambiente, Elena Espinosa, se puso en contacto con la CE para que no se firmara el acuerdo, argumentando que "no es un buen momento".

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