Economía

La UE prevé un fondo de ayudas y Alemania es reticente a indemnizar

La reunión de ministros de Agricultura estudiará propuestas complementarias a las medidas de la PAC, que son insuficientes.

el 06 jun 2011 / 09:21 h.

Un comerciante ensalza el producto nacional frente al alemán.

Los ministros de Agricultura de la Unión Europea estudiarán hoy en una reunión extraordinaria en Luxemburgo la creación de un fondo "especial" para compensar al sector hortofrutícola europeo -en particular el español-, por las pérdidas sufridas a raíz de la crisis de la bacteria E.coli, cuyo origen fue achacado inicialmente por las autoridades alemanas a unos lotes de pepinos procedentes de España.

La hipótesis que se baraja es la de crear un "fondo especial para una situación especial" a imagen de las ayudas que se dieron para los productores de leche en 2009 o para los afectados por la crisis de dioxinas en Irlanda en 2008, según adelantaron fuentes comunitarias, que no dieron detalles sobre el monto con el que se podría dotar al fondo. Se espera que los Estados miembros presenten sus estimaciones de los daños y que el debate se centre en "cómo y cuánto" se puede ayudar, apuntaron otras fuentes europeas.

Ya el comisario de Agricultura, Dacian Ciolos , advirtió la semana pasada de que los instrumentos de que dispone la UE para apoyar a los agricultores en esta crisis son "limitados", pero se comprometió a examinar "todas las opciones legales" para plantear soluciones más allá de las previstas por la Política Agraria Común (PAC) -retirar parte de la producción del mercado, hasta un máximo del 5% del volumen total- y de las subvenciones.

Aunque en el caso de las ayudas de la PAC el problema es que la gestión de estos apoyos depende de las organizaciones agrarias (que en España agrupan al 32% de los agricultores), el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM) anunció la activación de esas medidas, de modo que se canalizarán de manera urgente todas las solicitudes de retirada del mercado de frutas y hortalizas con destino a entidades benéficas, biodegradación o alimentación animal, "con las máximas garantías documentales y de control". Acciones dirigidas a todos los productores -tanto socios de organizaciones como individuales-, pues el Ministerio considera que "todos están afectados por la crisis actual".

En cuanto a las subvenciones públicas, la UE fija un tope de 7.500 euros en tres años como máximo para las ayudas que no requieren notificación previa.

Fuentes comunitarias reconocen que son cantidades muy inferiores a las pérdidas declaradas por el sector hortofrutícola europeo y por ello admiten la necesidad de explorar otras alternativas. Sólo en España, el sector ha calculado sus pérdidas en 200 millones semanales, mientras que en Francia, Países Bajos y Bélgica han visto caer sus ventas entre un 50% y un 90% desde que comenzó la crisis.

Y es que los mercados de Alemania y otros países de la UE se cerraron en un principio a las frutas y hortalizas españolas por la alarma creada al señalar erróneamente unos lotes de pepinos andaluces como origen y Rusia mantiene vetada la entrada de cualquier producto hortofrutícola europeo.

España ha dejado claro en el seno de la UE el "malestar profundo" por la gestión "irresponsable" que han hecho las autoridades alemanas de esta crisis y ha exigido "compensaciones" de las arcas comunitarias por los "graves daños" que han sufrido los agricultores. La canciller alemana, Angela Merkel, y la CE se han mostrado partidarios de ayudas comunitarias para los agricultores en "el conjunto de la UE".

Sin embargo, Alemania se mantiene en sus trece, sin admitir la ligereza en sus acusaciones. Ayer la secretaria de Estado del Ministerio de Salud alemán, Annette Widmann-Mauz, defendió ante sus colegas de la UE que la gestión de Berlín ante la crisis por E.coli -que ha dejado al menos una veintena de muertos- ha sido la adecuada, pese a la alarma creada y las pérdidas provocadas, lo que muestra su reticencia a resarcir económicamente a España, Y, en sintonía, la CE evita criticar su actuación.

Hoy, los ministros de Agricultura recibirán la última información sobre el origen de la contaminación. Los análisis preliminares a los últimos sospechosos -brotes de soja de Baja Sajonia- resultaron negativos, con lo que persiste la incógnita sobre la fuente del brote.

El comisario de Salud y Protección al Consumidor, John Dalli, defendió la eficacia del sistema europeo de alerta y dijo que este mecanismo no necesita ser reformado, aunque se mostró favorable a realizar "ajustes" para que en el futuro la alerta se active en base a lo que exijan los datos científicos y "no por cualquier declaración".

Un 60% más de impacto que la victoria del FC Barcelona
Se contabilizan más de 25.000 apariciones en prensa internacional en las que se acusa explícitamente a los productos españoles de ser responsables de la infección de E.coli, según un informe elaborado por el centro de Medios, Reputación e Intangibles de la Universidad de Navarra .

"El impacto mediático de la acusación de los productos españoles es de proporciones extraordinarias y de consecuencias devastadoras para la marca España en la agricultura de exportación".

Francesc Pujol, responsable del análisis, detalla que España aparece como culpable en 30 artículos en Der Spiegel , 25 en el Frankfurter Allgemeine , 35 en Le Figaro , siete en The Guardian , seis en The Independent , tres en el Financial Times , 23 en el Washington Post , cinco en el Wall Street Journal . De esta manera, la marca España está sufriendo una "intoxicación" que tendrá una negativa repercusión económica duradera.

Para poner en perspectiva el alcance de la crisis de reputación, el estudio señala que el impacto mediático de las noticias sobre los pepinos españoles es un 60% superior al impacto mediático mundial de la victoria del FC Barcelona en la Champions League, siete veces superior al de la de Rafa Nadal en Roland Garros y tres veces mayor a la visita del Papa a Barcelona para inaugurar la Sagrada Familia.

Según el informe, el impacto mediático de la crisis del pepino es masivo, ya que las referencias a nuestro país alcanzan, por ejemplo, el 67% de todas las noticias sobre la bacteria de E.coli en los medios de comunicación franceses, el 48% en Estados Unidos, el 52% en Italia o el 74% en Argentina.

De este modo, "no será suficiente contar con una compensación financiera para recuperar la confianza en los productos españoles, sino que se hacen necesarios gestos simbólicos que fuercen a una clara e incondicionada rectificación por parte de las autoridades alemanas", indican desde la Universidad de Navarra.

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