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La unión es un valor rentable

Si se confirma la decisión anunciada por el Partido Popular en el sentido de que los ayuntamientos de su color político en el área metropolitana de Sevilla no participarán en el Consorcio de la Vivienda recientemente creado sería un grave error de los dirigentes de Espartinas, Bollullos de la Mitación, Pilas y Tomares.

el 14 sep 2009 / 20:30 h.

Si se confirma la decisión anunciada por el Partido Popular en el sentido de que los ayuntamientos de su color político en el área metropolitana de Sevilla no participarán en el Consorcio de la Vivienda recientemente creado sería un grave error de los dirigentes de Espartinas, Bollullos de la Mitación, Pilas y Tomares. Y de esa decisión equivocada sus vecinos y electores les pedirán cuentas sin duda en el futuro. No participar de entrada en un órgano que pretende lidiar unido en un asunto tan espinoso como la vivienda sin conocer ni siquiera cómo funciona el mismo y sin tiempo para detectar sus posibles carencias suena más a una obsesión por formar otra trinchera política desde las atalayas municipales, para que el PP saque dudosos réditos electorales de la confrontación, que a preocupación real por los intereses vecinales.

Es comprensible que los ayuntamientos regidos por el PP o cualquier otra formación política puedan tener alguna reserva sobre un órgano de ámbito supramunicipal. Pero es mucho más inteligente y operativo plantear esos posibles problemas desde dentro del mismo que descalificarlo de entrada despreciando las posibles ventajas que pueda tener para los habitantes de los municipios en cuestión.

Por esa decisión preventiva hasta el absurdo de sus autoridades los vecinos de las localidades citadas serán penalizados respecto a los del resto de municipios del consorcio. Y Sevilla no debería tener sevillanos de primera y de segunda. La demagogia es una pésima consejera cuando se trata de buscar el beneficio colectivo. El axioma poco discutible de que la unión hace la fuerza es doblemente cierto en el caso de las áreas metropolitanas y las alianzas entre los municipios con intereses comunes. La positiva experiencia vivida por los sevillanos de la corona metropolitana con los transportes, por ejemplo, empuja a poner en marcha otras figuras que integren necesidades colectivas para lograr una mayor rentabilidad económica y social de los mismas. Decir no de entrada con justificaciones supuestas a un nuevo ente integrador como el Consorcio de la Vivienda tiene una muy difícil explicación que deberá argumentarse en todo caso ante los propios ciudadanos.

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