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La Universidad de Sevilla debate reducir el número de exámenes parciales

El actual sistema de evaluación fija como obligatorio el aprobado por curso, entendiendo por este la convocatoria de varias pruebas antes de la final con las que facilitar el aprobado de la materia.

el 15 oct 2014 / 11:00 h.

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Sevilla Estudiantes buscando su nombre en los tablones de admision de La Universidad de Sevilla ha planteado a su comunidad universitaria una modificación de los Estatutos y del Reglamento General de Actividades Docentes que supondrá en la práctica una reducción del número de exámenes parciales en las asignaturas cuatrimestrales, entre otras muchas cosas. Con la normativa actualmente vigente en una asignatura cuatrimestral como Matemáticas II en la Escuela Superior de Ingeniería existen dos exámenes parciales (uno en diciembre y otro en enero) y uno final en febrero. Si el estudiante aprueba los dos parciales tiene superada la asignatura. En caso de no conseguirlo tiene la posibilidad de un examen final. En los nuevos Estatutos que aprobó el Claustro en 2003, en la recta final del mandato del exrector Miguel Florencio, se recogía la obligatoriedad del aprobado por curso que significa que el estudiante tenía que tener sí o sí (y aquí es donde está el quid de la cuestión) varias pruebas previas al examen final con las que incrementar el número de posibilidades de aprobar la materia. La propuesta que la Comisión de Proyectos Normativos ha elevado a los claustrales elimina esa obligatoriedad. Siguiendo el ejemplo anterior, el departamento en el que se imparte la asignatura cuatrimestral de Matemáticas II podrá decidir (ya no es sí o sí) o bien dejar los dos parciales (el de diciembre y el de enero) más el examen final; reducir los parciales a uno solo y que éste valga «al menos» un 30 por ciento de la nota final; o bien fijar otras actividades de evaluación como trabajos, exposiciones en clase o resoluciones de problemas, por seguir con el ejemplo de las Matemáticas II, que supongan, de nuevo, «al menos» el 30 por ciento de la calificación final. La Comisión de Proyectos Normativos plantea estos cambios porque un grupo de claustrales pidió abrir el debate. Entre el profesorado y en los centros se ha denunciado insistentemente que el sistema actual de evaluación era imposible de gestionar, entre otras cosas, por falta de espacio. No hay aulas donde poder programar tal volumen de parciales para las cuatrimestrales. Los representantes del Consejo de Alumnos de la Universidad de Sevilla advierten en declaraciones a este periódico de que se oponen a estas modificaciones ya que supone reducir el número de posibilidades para aprobar una asignatura y porque descafeína el concepto de evaluación continua. Ahora está abierto el plazo (hasta mediados de noviembre) para que los claustrales presenten sus alegaciones a la Comisión que o bien las archivará o bien las pasará a Claustro para únicamente votación, votación o debate o incorporación por apoyo mayoritario. No es éste el único asunto que la Universidad de Sevilla quiere cambiar. El Claustro también analizará la reforma del sistema de evaluación del profesorado. La Comisión de Proyectos Normativos elevará al parlamento universitario una propuesta que consiste en suprimir la evaluación anual de los docentes por una quinquenal así como que estos exámenes tengan «consecuencias económicas». Dicho de otro modo, que ante un suspenso el castigo sea una merma en el salario. La propuesta de la Comisión al Claustro se resume en tres titulares: el primero de ellos, que se suprima la evaluación anual; el segundo tiene que ver con que las encuestas de los estudiantes tengan un menor peso en la calificación final del profesor (actualmente está por encima del 50 por ciento y la propuesta a los claustrales es que sea de un 30-35 por ciento) y el tercero que las «consecuencias económicas» que se reflejan en el Estatuto se eliminen.

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