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La vacuna puede estar lista en 'tres o cuatro meses'

La vacuna contra la nueva gripe puede desarrollarse en los próximos meses, y para ello podría emplearse una nueva tecnología basada en la producción de vacunas con base en células. El tratamiento actual empleado para combatir la nueva gripe es el antiviral Oseltamivir (Tamiflu).

el 16 sep 2009 / 02:03 h.

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La vacuna contra la nueva gripe puede desarrollarse en los próximos meses, y para ello podría emplearse una nueva tecnología basada en la producción de vacunas con base en células. El tratamiento actual empleado para combatir la nueva gripe es el antiviral Oseltamivir (Tamiflu).

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el pasado martes en Ginebra, con respecto al desarrollo de una nueva vacuna contra la nueva gripe, que cuatro laboratorios de referencia de la organización ya están trabajando para reproducir la cepa de base del virus, necesaria para la fabricación del producto. A partir de ahí, habría que desarrollar la vacuna y realizar ensayos clínicos para verificar su eficacia, antes de pasar a la producción a gran escala.

La catedrática de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Salamanca, María del Carmen Saénz González, afirmó a la agencia Efe que la vacuna es "técnicamente fácil de fabricar" y, en el caso de que fuese necesario, podría estar disponible para la población en un plazo de "tres o cuatro meses".

Existe un nuevo modo de producción de vacunas que está basado en células y podría reemplazar al método tradicional en huevos, ya que permite actuar con rapidez en casos de emergencia y así poder salvar millones de vidas si se llegase a desatar una pandemia.

Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, la nueva forma de producción de vacunas emplearía para desarrollar el virus de la gripe las células de mamíferos, y estas células podrían congelarse y almacenarse con antelación a una epidemia o desarrollarse rápidamente como forma de respuesta ante ésta.

La producción de vacunas a base de células emplea líneas de células desarrolladas en laboratorios que son capaces de albergar un virus en desarrollo, y este se inyecta en las células y posteriormente se multiplica. Luego, se extraen las paredes exteriores de las células, se recogen, se purifican y se desactivan.

Las líneas de células de los laboratorios se pueden conservar con seguridad y de forma indefinida, aumentando la capacidad para producir vacunas en poco tiempo si llegara a ocurrir una gripe pandémica, como puede darse el caso. Además, los fabricantes de vacunas pueden evitar algunos pasos que se necesitan para adaptar las cepas del virus para cultivarlas en los huevos.

Asimismo, dado que las personas que son alérgicas al huevo no pueden recibir aquellas vacunas producidas mediante el método tradicional con huevos de gallinas, se las puede inmunizar con la vacuna a base de células.

Desde 2006 la OMS cuenta con cinco millones de tratamientos de Tamiflu. Dos millones fueron enviados por Roche a la OMS, que los tiene almacenados a manera de "reserva regional" en diferentes partes del mundo.

Roche tiene reservados los tres millones de tratamientos restantes de Tamiflu que la OMS podrá utilizar para contener el brote de una pandemia cuando lo considere oportuno. Esta "reserva de respuesta rápida" puede estar disponible en 24 horas.

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