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La venta de la Gavidia se complica por sus trabas urbanísticas

El Consistorio afirma tener ofertas, pero aún no ha encarado la reforma del PGOU

el 15 oct 2010 / 20:41 h.

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Hace ya casi un año que el Ayuntamiento puso en venta la antigua comisaría de La Gavidia, una operación por la que se pretendían ingresar en torno a 12 millones de euros, como recogen los presupuestos de 2010. El pasado jueves, tanto la delegada de Hacienda, Nieves Hernández, como el responsable de Patrimonio, Alberto Moriña, subrayaron la existencia de "ofertas firmes" para la adquisición de este inmueble, cuyos usos pasarían a ser terciarios, una categoría en la que entran desde un hotel, hasta oficinas y comercios.

Pero estos planteamientos pasan en buena medida por una modificación del Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) que ni siquiera se ha encarado aún. El motivo son las numerosas trabas legales que dificultan la operación y que el Consistorio aún no ha resuelto.

El edificio de la Gavidia está catalogado como sistema general y suelo de interés público y social (SIPS) Para recalificar este espacio habría, por tanto, que modificar el Plan General de Ordenación Urbanística en uno de sus elementos claves y tratar de equilibrar la descompensación que se generará en el Centro por la pérdida de este SIPS encontrando otro suelo equivalente de más de 7.000 metros cuadrados. Todo debe pasar, además, por la Junta de Andalucía y por un dictamen del Consejo Consultivo que ya ha dado un primer varapalo al Ayuntamiento con la obra de la Encarnación. Este proceso de revisión del marco urbanístico para dar salida a este inmueble se inició en noviembre de 2009, cuando se puso oficialmente en venta el edificio de la Gavidia. Pero sigue sin avanzar, aunque son varias las empresas que han presentado propuestas para la adquisición de este inmueble, situado en el eje comercial de la ciudad y a unos metros de El Corte Inglés.

Descartado el hotel, de momento, las opciones pasan más por oficinas o establecimientos comerciales, opciones en cualquier caso que no obligan a una modificación del PGOU, un documento que sólo ha sufrido una gran revisión en este tiempo. Precisamente, a la vez que la Gavidia se ponía en venta se introdujeron cambios que permitían, entre otras cuestiones la implantación de grandes superficies comerciales en suelo urbano consolidado de uso terciario, lo que abrió la puerta al Ikea.

El cambio para La Gavidia sin embargo ni siquiera ha arrancado, pese a que el Gobierno local se encuentra en la recta final del mandato. Pese a esto, las cuentas de 2011 volverán a recoger una partida de ingresos por este concepto, que aunque puede variar, no se distanciará previsiblemente demasiado de los 12 millones de euros que están recogidos en las actuales cuentas por primera vez.

Este precio supone en la práctica recuperar el dinero invertido en el inmueble, que se adquirió al Estado por 9,9 millones de euros más la cesión de suelos para la construcción de cinco comisarías de Policía Nacional, valorados entonces en 2,3 millones de euros. Mientras se preparan las cuentas del próximo ejercicio, que se quieren tener antes de final de año, 2010 se cerrará sin ingresos por este concepto, una situación que descuadra las cuentas y que puede ser especialmente delicada en 2011, el ejercicio con los presupuestos más ajustados de los mandatos de Sánchez Monteseirín y con un plan de saneamiento que controla especialmente los gastos e ingresos.

A estas dificultades urbanísticas se suma la crisis económica que complica que haya empresas dispuestas a hacer una inversión de 12 millones de euros por un inmueble, que pese a esto, se encuentra en el eje comercial del casco histórico. El ejemplo más próximo son los bajos del mercado del Arenal, cuyo precio ha ido bajando año tras año hasta alcanzar los 5,9 millones de euros que se recogen en los presupuestos de este ejercicio.

En este caso, no obstante, el Consistorio sí ha encontrado una vía para rentabilizar el inmueble al ser incluido en el último acuerdo de colaboración con la Consejería de Salud para reorganizar el mapa sanitario y construir nuevos ambulatorios. Entre ambas operaciones, bloquedadas por distintos motivos, el Consistorio tiene hipotecados 18 millones de euros, una cifra prácticamente equivalente a la cantidad que tiene que devolver al Estado por el desfase existente entre los anticipos entregados a cuenta por la participación en los ingresos del Estado y el porcentaje que le corresponde a la ciudad tras cerrarse el ejercicio y definirse la recaudación. Aunque la opción de la venta de la Gavidia es por ahora la vía preferente, antes de 2009 el Consistorio estudió distintas opciones para recuperar el inmueble que quedaron bloqueadas tras resultar desierto el concurso. No hubo empresa interesada en asumir los 9 millones que costaría la rehabilitación sólo a cambio de explotar el 20% del edificio.

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