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La víctima venía de hacer el Camino de Santiago

María García Guevara, una joven de 24 años y natural de Logroño, fue la única víctima mortal del accidente en el que resultaron heridas leves otras 26 personas, entre ellas su pareja, que sólo sufrió leves rasguños y que ayer estaba destrozada.Horas antes no podía presagiar que el viaje que habían emprendido acabaría con este trágico final en una cuneta de una autopista.

el 16 sep 2009 / 05:18 h.

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María García Guevara, una joven de 24 años y natural de Logroño, fue la única víctima mortal del accidente en el que resultaron heridas leves otras 26 personas, entre ellas su pareja, que sólo sufrió leves rasguños y que ayer estaba destrozada.Horas antes no podía presagiar que el viaje que habían emprendido acabaría con este trágico final en una cuneta de una autopista.

La pareja venía de pasar unos días en Galicia, donde habían llegado tras hacer el camino de Santiago, según explicó a este periódico un familiar de María.

Aunque ella era natural de Logroño, la pareja vivía en Cádiz y hasta allí se dirigía cuando la fatalidad del destino se cruzó en sus vidas. Habían salido de Madrid a las 22.30 horas, después de que la joven reservara los dos billetes por internet, según explicó el director de la compañía, José Luis Pérez Pita.

Ayer resultaba difícil comprender qué ocurrió para que la joven fuera la única de los 38 pasajeros que perdió la vida en el accidente. Más aún cuando el registro de ventas por internet de la empresa señala que su asiento era el número 38, uno de los que se encuentra en el lado derecho del autobús, es decir, justo al lado contrario del que impactó en el asfalto. No obstante, la empresa desconocía ayer si la joven se había ubicado en este asiento o si por el contrario, como suele ocurrir en los autobuses, se sentó en otro.

Hasta el lugar del accidente, el punto kilométrico 504,100 de la A-4 en sentido Sevilla, se trasladaron los servicios de emergencias que no pudieron hacer nada por salvar la vida de María. Su cuerpo era llevado entonces hasta el Instituto Anatómico Forense, donde rápidamente se le practicó la autopsia para averiguar la causa del fallecimiento.

Hasta allí, se trasladaron una decena de familiares que venían tanto de Logroño como de Madrid e incluso Palma de Mallorca. A todos ellos, la empresa del autobús les proporcionó el transporte necesario para poder llegar a Sevilla. "Desde Logroño a Madrid les hemos llevado en taxi para que pudieran coger un AVE", destacó Pérez.

Una vez en Sevilla, personal de Socibus se encargó de recogerlos y acompañarlos hasta el Anatómico Forense, donde ayer por la tarde los padres denla joven cumplimentaron toda la documentación necesaria para poder llevarse el cuerpo hasta Logroño, su tierra natal, para su entierro.

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