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La violencia machista deja ya este año más víctimas que en todo 2008

Los expertos alertan de que el verano, con el aumento de la convivencia, es un periodo especialmente trágico para la violencia machista, que en una semana se ha cobrado dos vidas en Málaga. La última víctima, enterrada ayer en Tolox, es la décima en Andalucía en lo que va de año, una cifra que supera ya el total de 2008.

el 16 sep 2009 / 06:43 h.

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Los expertos alertan de que el verano, con el aumento de la convivencia, es un periodo especialmente trágico para la violencia machista, que en una semana se ha cobrado dos vidas en Málaga. La última víctima, enterrada ayer en Tolox, es la décima en Andalucía en lo que va de año, una cifra que supera ya el total de 2008.

La coordinadora del Instituto Andaluz de la Mujer en Málaga, Pilar Oriente, instó ayer a "extremar" la precaución ya que "se ha demostrado que durante agosto crece el número de mujeres muertas a manos de sus parejas o ex parejas por diversas circunstancias". De las 108 víctimas andaluzas registradas entre 2001 y lo que va de 2009, ocho murieron en agosto (en toda España 46 en los últimos seis años), la última Ana E.V.V., de 66 años, asesinada el lunes. En general, los meses de verano concentran una cuarta parte de los casos.

En apenas siete meses de 2009 ya se ha superado la cifra de muertes por violencia de género de todo el año pasado, con diez casos (dos de ellos en investigación) frente a los nueve de 2008, según las estadísticas del Ministerio de Igualdad. Andalucía encabeza así el número de víctimas del país, con un 30% del total (33). Este año es ya el más trágico desde 2006, cuando 18 mujeres andaluzas resultaron asesinadas frente a los ocho y nueve casos registrados en 2007 y 2008 respectivamente. No obstante, en términos generales, el delegado del Gobierno contra la violencia de género, Miguel Lorente, afirmó que "hay motivos para la esperanza y para observar ligeros avances en el tratamiento que se da al problema", tras condenar el último crimen, precisamente el día en que hacía balance de las víctimas del primer semestre.

El asesinato de Ana E.V.V. -que murió degollada presuntamente por su marido, Miguel V.C., de 71 años, quien se suicidó posteriormente ahorcándose- conmocionó a la pequeña localidad de Tolox. Más de 400 vecinos de este municipio de 2.300 habitantes se concentraron ayer a las puertas del Consistorio para condenar el crimen. El Ayuntamiento ha decretado tres días de luto oficial y ha suspendido la romería de San Roque, prevista para el sábado, según anunció el alcalde, Juan Vera, quien dijo que el pueblo "no termina de asimilar lo ocurrido".

"Nada hacía presagiar lo que ha ocurrido", aseguró Vera, pues aunque reconoció que según algunos vecinos el matrimonio "había tenido varias discusiones, algunas con un tono más elevado" y la familia tenía problemas económicos, "nadie se esperaba que llegara hasta estos extremos".

El cadáver de la mujer fue hallado tumbado en la cama del domicilio familiar con una herida de arma blanca en el cuello, mientras que el marido fue encontrado ahorcado en el sótano. La Policía Local acudió a la vivienda después de que una vecina alertarla de que había una sábana ensangrentada en la puerta. "No entendemos lo que ha pasado por la mente de esta persona para hacer la barbaridad que ha cometido", lamentó el alcalde.

La coordinadora del IAM en Málaga confirmó que la víctima no había presentado denuncias previas por maltrato, pero apuntó que su entorno parecía que sí conocía que había una situación de violencia de género. Por ello Oriente resaltó que hay que denunciar "desde el primer momento" y pidió a familiares y personas cercanas a mujeres que sufren esta situación que "hagan algo" para evitar nuevas muertes pues "la colaboración de todos" puede "salvar muchas vidas".

En este sentido, la coordinadora del IAM alertó de que la dificultad general de las víctimas para denunciar debido a que se encuentran "apresadas psicólogicamente" se acrecienta en los núcleos de población pequeños donde "todo el mundo la conoce" y "es difícil guardar el anonimato a la hora de denunciar". "El problema es que en este tipo de delito la víctima se siente avergonzada, no quiere hacer daño a su familia y se siente culpable", explicó Oriente. El suicidio del agresor, frecuente en estos casos, dificulta la lucha pues "significa que sólo las medidas penales no podrán acabar con el problema".

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