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“La voluntad y el talento nos permiten convertir lo peor en lo mejor”

ENTREVISTA. Susana Garrido es la presidenta de la ONG Enigma Positivo.

el 05 oct 2013 / 20:36 h.

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Enigma SolidarioEl conocido como tercer sector (el que aglutina a las organizaciones no gubernamentales) muestra signos de debilidad extrema. La crisis, sobre todo la falta de ayudas públicas, ha pasado un factura que muchas entidades no saben si podrán pagar. Nada de esto ha desmoralizado a Susana Garrido Gandullo, abogada sevillana, teniente de alcalde en Villamanrique y, desde ya, presidenta de la ONG Enigma Positivo. “Me dije: ya no me voy a lamentar más”, explica con ímpetu cómo nació un proyecto vital con el que pretende luchar por emplear a personas con trastornos mentales y a sus cuidadores. El compromiso nace del convencimiento. A veces, muchas veces, de la experiencia personal. Susana se ha hecho a sí misma. Nadie –desde luego ministros como Wert, no– hubiera apostado por ella. Pero esta joven manriqueña hizo una promesa a su padre: “Voy a hacer algo importante”. El próximo día 10, en la Diputación, presenta en sociedad Enigma Positivo, un proyecto en el que contará con la ayuda y orientación del psiquiatra sevillano de prestigio internacional Luis Rojas Marcos. –¿Qué es Enigma Positivo? –Es un proyecto único que va a nacer en la comarca de Doñana. Es una ONG con dos finalidades: una, la voluntad de conseguir la inclusión de personas con desequilibrios temporales de la mente, y otra, el desarrollo del talento mental. Queremos conseguir la inclusión de estas personas a través de la empleabilidad. Para ello, montaremos una cooperativa. Lo que obtengamos revertirá en niños que pertenezcan a familias en riesgo de exclusión social para desarrollar sus talentos y que el día de mañana sean niños implicados con la sociedad. –¿Y el nombre? –Queríamos mirar a la enfermedad mental desde el punto de vista positivo. Hay una película que refleja muy bien lo que perseguimos con Enigma Positivo. Se llama La fuerza de una promesa. Trata de un chico con altas capacidades a cuya madre le diagnostican un trastorno bipolar. El muchacho debe dejar los estudios pero hace una promesa: algún día estudiaré en Harvard.Está basada en un caso real. El chico está ahora allí. –¿Cuáles son los obstáculos a los que se enfrentan enfermos y cuidadores? –Prejuicios y estigmas sociales sobre todo. Desde pequeños nos ponen al loco como alguien que no es capaz de controlarse. El cuidador, por su parte, se enfrenta también a otras etiquetas. Todas ellas debemos eliminarlas y darles a enfermos y cuidadores oportunidades como a cualquier otro ser humano.   –Hay que ser muy valiente para montar una ONG cuando el sector está de capa caída. –La valentía, el talento y la voluntad hacen que convirtamos lo peor que nos ha pasado en la vida en lo mejor. Hay que pasar a la acción, estamos hartos de lamentos. –Tiene un apoyo de excepción contando con el asesoramiento de Luis Rojas Marcos. –El próximo 11 de noviembre me voy a Nueva York a ver cuáles son las herramientas de éxito que se han utilizado allí para ponerlas en marcha en nuestro proyecto. –¿Cómo ha valorado él Enigma Positivo? –Me dijo que era un proyecto valiente. Durante mi visita a Nueva York voy a visitar organizaciones que se encargan de estudiar y trabajar este tipo de cosas.   –¿Y cómo lo ha hecho su entorno más cercano? –Lo primero que me dicen es que va a ser difícil. A esta reacción la denomino cadena humana. Pero no hay ni una sola puerta a la que haya llamado que no se me haya abierto. La gente está necesitada de este tipo de proyectos. –¿Qué colectivos dentro de los enfermos mentales son más vulnerables? –Para mí, la mujer, los jóvenes que están en centros de reinserción y los enfermos encarcelados. –Imagino que el perfil del cuidador seguirá siendo una mujer... –Sobre todo. La figura del cuidador es muy interesante porque al convivir con la enfermedad mental le hace a él requerir de asistencia. Al cuidador hay que empoderarlo. Si el cuidador está bien, el enfermo también lo está. –Confiesa que Enigma Positivo es un proyecto vital, con origen en una experiencia propia. ¿Qué fue lo más duro y lo que más le enseñó de esa experiencia? –Lo más duro ha sido tener mis notas en la mano y no poder compartirlas con nadie desde la normalidad. Lo más gratificante, haber llegado a este proyecto y haber sido capaz de cambiar todo lo negativo en positivo. Para mí la educación ha sido importantísima. –¿Qué opina de la nueva política de becas? –No quiero mezclar Enigma Positivo con mi vocación política pero la educación abre todas las puertas. Gracias a las políticas públicas me he podido desarrollar como persona. –¿Ha tenido miedo de que la enfermedad pudiera darle la cara a usted o a sus descendientes? –Es un miedo que ahora no tengo pero que lo tuve. He tenido miedo a ser madre.Quería tener todas las certezas. Pero es imposible. Ahora se ha despertado en mí el instinto. Incluso tengo un nombre pensado si es niña: se llamaría Zulia. Es una ciudad de Venezuela que un día alguien me hizo ver que, al leerse al revés, se dice hay luz. Pues eso, hay luz.

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