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Economía

La vuelta del gramo a gramo

La moda europea de comprar alimentos a granel llega a Sevilla

el 30 dic 2014 / 16:00 h.

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Antonio Manuel Romero, en su tienda A Granel en Gran Plaza, 17. / J. B. Antonio Manuel Romero, en su tienda A Granel en Gran Plaza, 17. / J. B. Ni es una semillería ni una tienda gourmet, es un establecimiento de alimentación que ofrece al cliente productos gramo a gramo, desde una hoja de laurel, un cuarto kilo de lentejas de caviar, una rama de vainilla o dos gramos de anís estrellado. Está en plena Gran Plaza y se llama A Granel. Su dueño, Antonio Manuel Romero, quiere traer a Sevilla una tendencia de moda en ciudades como Barcelona. Y es que en Europa vender a granel está en alza, sí, porque es una forma de ahorrar en tiempos difíciles, se compra sólo lo que es necesario, porque se impone la cultura ecológica que evita los envases –en Berlín abrió este año Original Unverpackt, el primer supermercado sin envases–, porque se ve lo que se compra y porque es un atractivo saber la procedencia de unos productos, por lo general, con una buena relación calidad-precio. «Tienen olores y sabores auténticos, como recién salidos del campo», comenta Antonio Manuel Romero, quien asegura que sus clientes son desde el joven que le gusta la cocina y busca una ramita de vainilla o un puñado de sésamo, hasta la abuela cocinera fan de toda la vida del garbanzo gordo o la lenteja pardina. Legumbres, especias, hierbas medicinales, tes, frutos secos, miel, vinos, jamón por piezas y al corte, harina de garbanzo, chicharrones... A Granel es la apuesta de un padre de familia que, con 43 años, decidió poner fin a sus dos años sin trabajo abriendo su propio negocio. «Empecé a trabajar en una ferretería familiar, con 26 años dejé mi pueblo, Jabugo, para venirme a Sevilla a gestionar mesones y, después, trabajé en una empresa de alquiler de maquinaria de construcción. La crisis me llevó al paro, así que busqué algo distinto. Un supermercado no te puede vender una pizca de tomillo o azafrán, yo sí, y además ofrezco un servicio más especializado, más personal», asegura convencido de que para triunfar es necesario diferenciarse. «Un cliente, tras probar mi miel, se preguntó en voz alta que qué tenía en su casa. Y otros me preguntan si voy a sobrevivir estando rodeado de supermercados. Yo digo que sí porque ofrezco otra cosa. La gente se alegra de que pueda, como antes, comprar un puñado o una pizca de algo, de que tenga los garbanzos o el vino a su medida, a granel. La vuelta a lo tradicional, en los tiempos que corren, es la mejor opción para muchas personas», defiende este emprendedor. ¿Y cómo surgió su negocio? Asegura que es fruto de bucear en internet y de querer aplicar los conocimientos que tiene de productos de su tierra, como el jamón, el vino y la miel. «La venta a granel me llamó la atención porque aquí en Sevilla apenas existe, pese a estar de moda en países europeos. Incluso hay un boom en Barcelona», explica este empresario tras añadir que hasta en muchas semillerías ya se vende «en sobrecitos». «Aquí te llevas lo que quieras, uno o veinte gramos». Invirtió sus ahorros en su establecimiento, «unos 6.000 euros», y él mismo pintó, puso estanterías y hasta construyó el mostrador, «todo lo hice yo para ahorrar porque no existe crédito al cien por cien», lamenta. Según Romero, «emprender es muy difícil» en nuestro país si no tienes dinero. Por ahora, asegura que no se puede quejar, que vende «un poco de todo». «Embutido porque es muy típico de diciembre, las legumbres por su calidad, los tes porque hay muy pocas tiendas especializadas por la zona y las especies por su variedad». Todo ello, gramo a gramo.

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