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La zapata se degrada mientras el azulejo coge polvo en la fábrica

El Ayuntamiento no ha decidido dónde colocará el mural que le costó 10.000 euros

el 23 dic 2012 / 19:02 h.

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Estado actual de la zapata, donde ha proliferado el verdín tras las abundantes lluvias del otoño y también los grafitis.

Han pasado ya siete meses desde que el Ayuntamiento anunciara su intención de instalar un mural cerámico en la margen derecha del río Guadalquivir, en Triana, entre el Club de Remo de Sevilla y el puente de Isabel II, para adecentar la zona y convertirla en un punto de atracción turística. El rechazo ciudadano y político que generó aquel proyecto en los sectores conservacionistas de la ciudad, respaldados en esta ocasión por la Consejería de Cultura, llevó al Consistorio a frenar aquella idea y anunciar que finalmente se buscaría otra ubicación en el barrio para las lozas, que ya se habían encargado a la empresa sevillana Cefoarte, correspondientes a la primera fase. Sin embargo, a estas alturas del año ni se sabe el destino de este mural ni se ha adecentado aún la zapata de la calle Betis, que estos días, tras las lluvias del otoño, presenta un lamentable aspecto, debido a las humedades y a los grafitis.

La primera fase del proyecto del Ayuntamiento, que debía ejecutarse en 2012, preveía una inversión de 60.000 euros, de los que 10.000 se gastaron en la confección del panel cerámico -para el que la empresa Cefoarte encargó la base de las lozas a una firma de Castellón- y el resto se iba a destinar a la colocación y al limpiado de la zona. De momento, el Consistorio ya ha pagado a la compañía ceramista, ubicada en Alcalá de Guadaíra, si bien todavía no ha recogido el pedido. Allí aguardan embalados en cajas los azulejos, terminados desde verano.Desde Cefoarte informaron a este periódico de que el Ayuntamiento ya ha abonado los 10.000 euros que costó el azulejo de once metros de largo y cuatro de alto, rotulados con el nombre del barrio. La instalación debía llevarse a cabo antes de la Velá de Santa Ana de este año.

Con esta suerte de alicatado las delegaciones municipales de Urbanismo y Turismo pretendían evitar las "costosas" obras de mantenimiento anual que requiere este malecón. Y por ahora lo ha conseguido, ya que este año finalmente no se han ejecutado los trabajos previstos de enlucido, pintura y consolidación.Y aunque los sectores conservacionistas, agrupados en la Plataforma Salvemos Triana, lograron su objetivo principal, detener el alicatado, no han tenido la misma suerte con su otra petición. El consejero de Cultura, Luciano Alonso, que fue una de las voces que más enérgicamente se manifestaron contra esta iniciativa -pese a que inicialmente contaba con el respaldo de los técnicos de la Consejería de Turismo, de la que él era responsable en aquel momento- no ha dado ni un paso para que esta construcción del XVIII sea declarada Bien de Interés Cultural. El proyecto del Ayuntamiento contemplaba una segunda fase, en la que se colocaría a la derecha de este mural un grabado histórico de Triana, también en cerámica, realizado de acuerdo a los apuntes del dibujante paisajista flamenco Anton Van Den Wyndaerde en 1567. Esta actuación iba a costar otros 120.000 euros y se comenzaría a instalar una vez se terminara el anterior, previendo que quedara concluido antes de la Velá de Santa Ana de 2013.

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