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La zona azul asfixia a los comercios de Bami en tan solo nueve meses

Los negocios se debaten entre el cierre y el traspaso para salvar la brusca caída de ventas

el 10 feb 2015 / 09:04 h.

Uno de los comercios de Bami que echará el cierre por la nueva zona azul. / Pepo Herrera Uno de los comercios de Bami que echará el cierre por la nueva zona azul. / Pepo Herrera La dueña de Inma Boutique no puede ni hablar. Rompe a llorar cada vez que tiene que explicar que «cerrará en abril» después de 25 años de actividad ininterrumpida en Bami. Este negocio tradicional, como otros tantos del barrio, asegura que se está viendo abocado «o bien al cierre o al traspaso» después de nueve meses de convivencia con una «agresiva» zona azul, que, según afirman, «ha vaciado las calles de coches y de clientes las tiendas». «Nos está haciendo un daño tremendo, un agujero en el negocio. Estamos aguantando como una vela pero lo cierto es que no nos dejan otra que echar la persiana», resume Juan, propietario de una tintorería que, como la mayoría de comercios, han visto reducidas sus ventas más un 3o por ciento tras la implantación de 1.726 plazas de aparcamiento regulado por pago por parte del Ayuntamiento a petición de un grupo de vecinos. La medida ha generado desde un principio bastante controversia con la creación de una plataforma ciudadana que pide su «inmediata retirada». No hay que dejar la calle Rafael Salgado para encontrar otro caso similar al de Inma Boutique. Alicia abrió una tienda de moda infantil en septiembre, dos meses después de que el barrio se pintara de azul. Cuenta que invirtió 20.000 euros en montar el negocio. Desde entonces solo saca «para el alquiler y pagar el autónomo». Dice que al encontrarse en una calle además con tarifa alta, apenas tiene trasiego de gente: «Vienen de visita y se van, y aquí hay días que no entra nadie». Con unas perspectivas así y viendo que no hay previsión de eliminar la zona azul, tiene claro cuál es «la solución» a sus problemas de caja: «En agosto con el cambio de temporada cierro», advierte mientras pide además «una ayuda a los pequeños comercios que tratan de abrirse camino en los barrios». Del bar Utreco, otro negocio que se traspasa tras «el bajón» de clientes, sale el dueño de la conocida frutería Tello. No hay que preguntarle. Salta de inmediato: «Aún estamos esperando el bono comercial que nos prometió el alcalde y que nos podría ayudar a aliviar la penosa situación que padecemos, sobre todo nosotros, a la hora de venir con la carga del mercado cada mañana y a la del reparto. Mi trabajo necesita de una furgoneta en la puerta y tengo que aparcar», expone algo cabreado porque entregó los papeles solicitando este bono y no le han dado «ni un recibo ni nada sellado». Juan, dueño de otro comercio «herido de muerte» por la zona azul, explica que él aparca en Pineda pese a que tiene su tienda junto a la plaza Rafael Salgado. «Como yo hará toda la gente, que se va de tirón para otro lado antes de tener que pagar y estar pendiente del ticket cada hora». Para él lo del bono comercial es «una gran mentira para las pymes de Bami». «Nos están mareando con papeles. Cuando el barrio se quede sin tiendas, se van a tener que ir». Juan reconoce que el negocio vivía de quienes venían a trabajar al hospital:«Aparcaban y te dejaban la ropa». En los últimos meses además han cerrado tres comercios más: dos zapaterías y una tienda de desavío. Todos ellos piden «un respiro» para «seguir en el barrio» y «ganarse la vida».

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