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Laporta tilda a Rosell de "envidioso, resentido y celoso"

El ex presidente del Barça anuncia que impugnará la Asamblea por "defectos de forma"

el 18 oct 2010 / 20:46 h.

Laporta junto al ex director general del club, Joan Oliver (foto: Efe)

Joan Laporta, ex presidente del Barcelona, protagonizó ayer una extensa rueda de prensa cargada de reproches contra la actual directiva barcelonista, que le llevará ante los tribunales después de que la Asamblea de compromisarios decidiera exigirle responsabilidades por pérdidas contables.

Laporta no se mordió la lengua, como tampoco lo hizo el sábado pasado, día 16, ante los medios de comunicación, y tildó al actual presidente del Barcelona, Sandro Rosell, de "envidioso, resentido y celoso".

El ex presidente del club catalán avanzó que impugnará la Asamblea de compromisarios al detectar un "defecto de forma" en la votación que sirvió para que la junta le lleve a los tribunales, y también señaló que emprenderá acciones legales contra la empresa auditora KPMG porque considera que su exposición durante la reunión fue inaceptable.

"Sólo queremos que nos den la documentación referente a la exposición tendenciosa y demagógica que hizo el representante de KPMG, que entiendo que también es susceptible de solicitarle responsabilidades. Esta maniobra moral e indecente que han sido estas explicaciones sesgadas y sectarias de la auditoría pormenorizada se ha intentado hacer en perjuicio de todos nosotros", añadió Laporta.

El ex presidente del club catalán estuvo acompañado de quien fue hasta el 30 de junio pasado director general corporativo de la entidad, Joan Olivé, para defenderse ante la opinión pública de las acusaciones de la actual junta, en relación a las pérdidas del ejercicio anterior (77 millones) y al total de sus siete años como presidente (48), motivo por el cual la Asamblea decidió emprender acciones legales.

Laporta aprovechó la ocasión para justificar que su junta firmase una póliza de responsabilidad civil de administradores porque es un derecho que se reconoce a los directivos, y recordó que también las tienen "las grandes empresas de este país".

El asunto de la póliza fue una de las cartas que la junta jugó en la pasada asamblea de compromisarios y que podría haber influido en el voto de algunos asistentes, ya que el presidente, Sandro Rosell, la presentó dejando entrever que los anteriores responsables del club se habían cubierto la espalda por si debían afrontar responsabilidades por mala gestión.

Dicha póliza le costó al Barcelona 84.000 euros, fue renovada poco antes de que finalizase el mandato de la junta de Laporta y cubre un máximo de 25 millones de euros.

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