viernes, 26 abril 2019
14:24
, última actualización

Las antenas para radioaficionado buscan su lugar en el mercado de Estados Unidos

La empresa de Brenes Angro Comunicaciones es el único fabricante nacional de este sector

Comenzaron vendiendo emisoras para radioaficionado, y hoy por hoy son los únicos fabricantes de antenas especializadas en este campo de toda España. Su probada calidad y su competitividad han atraído hasta las mismas puertas de su nave del polígono San Benito de Brenes a una de las cadenas del sector más importante de Alemania. En breve, según han dado a conocer, darán el salto a Estados Unidos de manos de un comercializador americano que se ha interesado por ellos. Son Angro Comunicaciones y su lema es «no todo en la Vega son cítricos». 15524659Ángeles y Rodrigo ejercían como psicóloga y panadero, respectivamente, antes de que lo que era la afición en casa de él se haya convertido, casi sin que tuvieran tiempo de advertirlo, en una aventura que ya los está llevando por todo el mundo. Sus productos son totalmente artesanales y diseñados por ellos mismos y la «innovación» va marcando una cadena de producción que va creciendo como la espuma. «Aquí se ensambla el cobre y el aluminio en bruto y todos los materiales son de primerísima calidad», relata Rodrigo, «como por ejemplo el aluminio, que es el que usan en aeronáutica», añade el empresario. Después de conquistar Europa, Angro se lanza ahora al mercado americano de la mano de una casa estadounidense que acudió a ellos «al comprobar el rendimiento de las antenas», recuerdan. Esta firma los presentará en el mes de abril en la feria de radio-afición de Visalia (California) y les abrirá las puertas a la venta en la feria de Dayton (Ohio) en el mes de mayo. «Esa es la más importante, acuden 30.000 personas», según Rodrigo, que podrán ver su expositor. Los precios oscilan entre los 30 y los 3.000 euros y el «tamaño, que es directamente proporcional a la banda de frecuencia», los determinan. Antes han pasado por países como Portugal, Alemania, Inglaterra, Francia, Sudáfrica, donde tienen distribuidores, y también en Australia desde hace poco. No hay mercado que se resista a esta mezcla de tradición e ingeniería 100 por 100 producto nacional, ya que «todos los recursos materiales y humanos son marca española». Toda una receta mágica –aunque ellos saben mejor que nadie cuántas abnegadas horas de trabajo hay detrás– que se convierte en gourmet con la presentación al más puro estilo DIY- Do it yourself (hazlo tú mismo), tan de moda en estos tiempos. «El cliente recibe un paquete con las piezas y un manual de instrucciones», elaborado por el propio Rodrigo, «para que lo monte él mismo». «Eso es algo muy característico de los radioaficionados», ya que les gusta montar sus propias antenas, apunta el empresario a renglón seguido. Todo un trabajo de internacionalización que vienen haciendo en sus tres años de experiencia como fabricantes sin ningún tipo de ayuda institucional. No obstante, desde la feria que organizaron ellos mismos en Brenes el pasado diciembre, el alcalde, Manuel Moreno Noa (PSOE), se ha interesado por ellos y los acompañará «a una reunión con Extenda», la Agencia Andaluza de Promoción Exterior, de la que esperan poder obtener ideas y apoyo para seguir ampliando sus horizontes, como vienen haciendo hasta ahora. Aunque el camino recorrido sea mucho, toda ayuda es poca cuando se tienen los objetivos muy claros y ellos los tienen: primero Estados Unidos y luego Japón, la joya de la corona en este tipo de exportaciones, pues se trata de uno de los centros mundiales de alta tecnología. Todo sea por demostrar que el sur de España no solo vive del campo. «A ver si se consigue algo» porque en Andalucía, como ellos mismos relatan, «saliendo de los cítricos o la energía solar, no hay nada», apostillan.

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