Economía

Las bolsas viven un ‘lunes negro’ a pesar del pacto de deuda en EEUU

El selectivo español Íbex 35 se anota el mayor retroceso del último año (-3,24%) y la prima de riesgo vuelve a dispararse

el 01 ago 2011 / 19:29 h.

El pacto in extremis ayer entre republicanos y demócratas en EEUU aminoró el temor a una eventual entrada en suspensión de pagos de la primera potencia mundial, pero no fue suficiente como para calmar a los mercados, que vivieron un lunes negro porque se hizo palpable que la economía de EEUU crece de una forma más lenta a la esperada, y eso se suma a los problemas de deuda que vive la Eurozona. A cierre de la edición de este periódico, ese acuerdo aún se discutía en el Senado y la Cámara de Representantes, y la bendición de ambos era indispensable.

La bolsa española cerró la sesión con una fuerte bajada del 3,24%. Es la mayor desde el 29 de junio de 2010 (-5,45%), y situó al índice selectivo Íbex 35 en la cota de los 9.318,2 puntos, el nivel más bajo desde el 30 de noviembre del pasado año, cuando llegó a perder los 9.300 enteros.

El acuerdo logrado en EEUU para elevar el techo de gasto del país y evitar un impago no fue suficiente para calmar el temor de los inversores. Los expertos subrayan que el mercado había descontado ya ese pacto, de ahí que centran su atención en los datos de la economía estadounidense, que apuntan hacia una lenta recuperación.
Así, el indicador de actividad del sector manufacturero de Estados Unidos se situó en julio en el 50,9%, frente al 55,3% registrado el mes anterior, según los datos del Instituto de Gestión de la Oferta (ISM), lo que supone la peor lectura del índice desde julio de 2009 y aviva los temores sobre el debilitamiento económico.

Los expertos inciden en que el pacto sobre el techo de gasto, que aún debe ser ratificado, permite ganar tiempo, aunque no soluciona el problema principal de la economía estadounidense y no despeja la posibilidad de una rebaja de la calificación crediticia por parte de las diversas agencias. Si la deuda de EEUU pierde su triple A (una matrícula de honor), el nerviosismo se generalizará por los mercados internacionales.
Con este panorama, el Íbex 35 cerró con todos los valores en negativo. Los principales números rojos correspondieron a Acciona (-6,57%), por delante del Banco Popular (-5,04%), OHL (-4,8%), el BBVA (-4,75%), Técnicas Reunidas (-4,59%), el Sabadell (-4,37%), Bankinter (-3,94%), Banco Santander (-3,45%), Repsol (-3,06%) y Telefónica (-1,77%).

El mal dato económico llevó a Wall Street a abrir a la baja, lastrando al resto de mercados europeos. El parqué español abrió con subidas superiores al 1%, pero tras unos minutos de cotización se situó en terreno negativo y no pudo remontar la tendencia. El resto de indicadores europeos, que lucharon por mantener las ganancia durante casi toda la sesión, también se rindieron ante el huracán estadounidense. En concreto, Milán cedió un 3,1%, seguido de Lisboa (-2,5%), París (-2,27%), Fráncfort (-1,74%) y Londres (-0,7%).
La analista de Renta 4 Natalia Aguirre aseguró que el índice manufacturero de Estados Unidos fue "peor de lo esperado" y se quedó al límite de la contracción. A su juicio, los inversores han interpretado que este mal dato y la delicada situación económica de Estados Unidos pueden elevar las dificultades para pagar deuda por parte de los países periféricos.

Los analistas de Tresis señalaron que los datos macroeconómicos americanos son los culpables de la caída tan brusca que registraron las bolsas en Europa. Consideraron que estas noticias contribuyeron a disparar la prima de riesgo, que en España roza máximos históricos al colocarse en 380 puntos básicos, acercándose a los valores récords de los días previos al acuerdo del Eurogrupo para arbitrar un segundo rescate a Grecia. El bono español a 10 años se movió sobre el 6,2% de interés.

Asimismo, el euro, que en las primeras horas del día situaba su intercambio con el dólar por encima de 1,44 unidades, cerró en 1,4205 unidades.

Un acuerdo billonario para bajar el déficit y sin subida fiscal

El pacto entre republicanos y demócratas alcanzado en EEUU reducirá en unos 2,4 billones de dólares el déficit fiscal durante la próxima década. El país ha llegado al máximo del endeudamiento autorizado por el Congreso, con 14,29 billones de dólares. Sin permiso expreso para endeudarse más, la Administración de Barak Obama se vería obligada a suspender pagos a partir hoy.

El recorte será en dos fases y con la garantía de que no habrá aumento de impuestos al menos en la etapa más inmediata. La primera fase, explicó Obama, rebajará “alrededor de un billón de dólares en gastos en los próximos 10 años”, en “recortes que ambos partidos ya habían aceptado durante el proceso” de debate sobre la deuda, y que aparcan las decisiones más polémicas para más tarde.

Sin embargo, el acuerdo, anunciado la madrugada del domingo por el propio Obama, no satisface ni a los legisladores republicanos alineados con el movimiento derechista Tea Party ni a los demócratas que forman parte de los bloques de minorías o están más adscritos a los sindicatos, de ahí que la votación en el Senado y en la Cámara de Representantes se preveía tensa.

El acuerdo, forjado in extremis y a expensas de modificaciones posteriores, ofrece a Barak Obama lo que era su mayor prioridad en estos momentos: la continuidad de pagos de la deuda y un aumento de la deuda que permitirá que el Gobierno de EEUU siga funcionando hasta principios de 2013, después de las elecciones presidenciales. Los republicanos y el Tea Party no consiguieron la aprobación de una enmienda constitucional que limite los gastos del Gobierno de Obama y fuerce a un presupuesto equilibrado
“¿Es Éste el compromiso que yo hubiera preferido? No”, confesó el mandatario estadounidense. “Pero es un acuerdo que permita afrontar seriamente el problema del déficit y termina una crisis que hubiera tenido efectos devastadores”.

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