Local

Las botas puestas

Bajo chuzos de punta, Sevilla tuvo feria porque sólo las procesiones no pueden ir por dentro. Mientras la Agencia Andaluza de la Competencia busca las cosquillas a los millonarios de los cacharritos, aquel tío de Serrat al que llamaron El Furo y tuvo un carrusel no encuentra un seguro que alivie sus pérdidas...

el 15 sep 2009 / 03:09 h.

Bajo chuzos de punta, Sevilla tuvo feria porque sólo las procesiones no pueden ir por dentro. Mientras la Agencia Andaluza de la Competencia busca las cosquillas a los millonarios de los cacharritos, aquel tío de Serrat al que llamaron El Furo y tuvo un carrusel no encuentra un seguro que alivie sus pérdidas por los chaparrones. Tampoco lo logra el circo, ese noble arte en vías de extinción o transformación: a veces, my fair lady, la lluvia en Sevilla no es ninguna maravilla. Muchos padres tuvieron que aguantar el temporal de sus hijos por no poder llevarlos a la Calle del Infierno con la que está cayendo. La tormenta económica es peor que la otra.

  • 1