Economía

Las cajas andaluzas permanecen como primer accionista de SOS

Sin embargo, reducen porcentaje, sobre todo tras la huida de Cajasur

el 07 ene 2011 / 22:33 h.

Un operario en la fábrica de aceites que SOS tiene en la localidad cordobesa de Alcolea.

Las acciones de SOS Corporación Alimentaria, dueña de las marcas Carbonell y Koipe, cayeron ayer el 3,08% y cerraron la primera semana bursátil del año con una depreciación del 39,4%. Coincide ese descenso con el estreno en la negociación de los 829,36 millones de nuevos títulos de la triple ampliación de capital -una parte en dinero y otra en canje de deuda- emprendida para recapitalizar la compañía y, asimismo, echar definitivamente como accionistas a los antiguos gestores que casi llevan a la quiebra a la empresa, los hermanos Salazar.

Tras estas operaciones, la presencia de las cajas de ahorros andaluzas quedará reducida por dos razones. La primera, porque Unicaja optó por acudir sólo al canje de deuda por acciones, aunque no a la efectuada en metálico -sí lo hicieron tanto Cajasol como Caja Granada-. Y la segunda porque el porcentaje de Cajasur (7,038%) es ya, indirectamente, propiedad de la vasca BBK, la actual propietaria de esta antigua caja cordobesa -es ahora un banco-.

Ni Unicaja ni Cajasol han remitido aún a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) qué porcentaje tienen de SOS tras las ampliaciones de capital acometidas. La primera posee actualmente un 12,662% y el 6,97% la segunda. Sí lo ha hecho Caja Granada, que indicó tener el 5,118%, frente al precedente 7,38%, según revelan los registros oficiales del supervisor bursátil.

Lo cierto y verdad, comentan fuentes financieras, es que las tres cajas andaluzas han realizado un esfuerzo muy importante por mantener su apuesta por una empresa estratégica para la agroindustria regional en general y para el aceite de oliva en particular, pues no sólo cambiaron una buena parte de los créditos adeudados por títulos del grupo alimentario, sino que, una vez más, abrieron sus bolsillos para así no perder en exceso posiciones.

De hecho, fuentes financieras señalaron que la propia Junta de Andalucía había instado a las entidades a salir en auxilio de la empresa, máxime cuando las cooperativas de la comunidad no fueron capaces de fraguar una oferta de entrada en el accionariado de SOS.
Pese al descenso, sumadas sus respectivas participaciones, Unicaja, Caja Granada y Cajasol son aún los principales accionistas de la compañía. De hecho, en su día hablaron de aglutinar sus títulos en torno al Banco Europeo de Finanzas (BEF o banco de las cajas andaluzas), un proyecto que, sin embargo, finalmente no salió adelante.

Tras estas entidades, el tercer accionista será Caja Madrid -no ha comunicado aún con qué porcentaje se queda, siendo hasta el momento del 14,638%- y después el antiguo rival directo de SOS, el grupo Ebro Foods, presidido por el empresario sevillano Antonio Hernández Callejas, que salió en su rescate al adquirirle la división arrocera y entrar, además, en el capital y ser su socio industrial de referencia.

En este contexto, la compañía, que en las próximas semanas será sometida a una radical transformación tanto en su estructura organizativa como directiva, tendrá incluso que cambiar de nombre, puesto que el actual aún incluye la marca de arroz SOS, que pasará a manos de Ebro Foods. En concreto, ésta se ha hecho finalmente con 95.510.218 acciones de SOS, un 9,33% del capital.

A finales de noviembre pasado, la firma propietaria de Herba acordó -por sorpresa dada la antigua rivalidad- suscribir 50 millones de euros de la ampliación de capital de 200 millones puesta en marcha por la aceitera y adquirirle la filial arrocera por 195 millones de euros.

Ebro Foods incorpora a dos representantes en el consejo de administración -Antonio Hernández Callejas, y Demetrio Carceller, el presidente de Damm y consejero de Ebro-. Y además se ha asegurado otro hombre de confianza en SOS: su ex director general Jaime Carbó es el nuevo consejero delegado.

El grupo pierde en bolsa 420 millones en 5 días

Pese ala reestructuración de su abultada deuda, el cierre de sus operaciones de ampliación de capital, la apuesta de las cajas de ahorros y el rescate protagonizado por Ebro Foods, los inversores han penalizado con fuerza las acciones de SOS en la primera semana de 2011.

Los títulos del fabricante de los aceites Carbonell y Koipe marcaron ayer un precio máximo de 0,68 euros y un mínimo de 0,55 euros y cerraron a 0,63 euros, en una sesión en la que se intercambiaron 34 millones de acciones por 20,84 millones de euros.
De este modo, el grupo cerró su sexta jornada consecutiva en negativo, después de que los títulos se desplomaran un 23,53%. El descenso semanal ha sido del 39,4%, un auténtico desplome.

El pasado día 3, la aceitera inscribía en la Comisión Nacional del Mercado de Valores el número total de acciones que tiene. Son 1.023.384.179. De esta forma, la compañía tenía ayer una capitalización bursátil (valor de mercado) de 644,73 millones de euros, frente a los 1.064,32 millones que valía al iniciarse la primera sesión del año en curso.

De esta forma, en una semana su valor en bolsa ha disminuido en 419,59 millones de euros.

Una vez completadas las ampliaciones de capital, SOS firmó la semana pasada con la banca acreedora el acuerdo para la reestructuración de más de 1.000 millones de euros de deuda financiera.

Tras la rúbrica del acuerdo de refinanciación, la venta del negocio arrocero a Ebro Foods y la entrada de este grupo en su capital con un 9,33%, SOS afronta una nueva etapa en la que se centrará en potenciar su plan de negocio, que apuesta por reforzar la presencia de la compañía en mercados emergentes, como Brasil, Japón y China.

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