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Las cajas tendrán que salvar a Isla Mágica al fracasar su única alternativa

El día 6 se consumará lo que se viene larvando desde hace tiempo: que ningún grupo nuevo se hará cargo del parque, lo que obligará a las cajas, para no cerrar, a tener que apoquinar de nuevo. La única oferta en firme se cae al no tener garantías de que su proyecto se pueda llevar a la práctica.

el 15 sep 2009 / 05:43 h.

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El día 6 se consumará lo que se viene larvando desde hace tiempo: que ningún grupo nuevo se hará cargo del parque, lo que obligará a las cajas, para no cerrar, a tener que apoquinar de nuevo. La razón: la única oferta en firme, la de Martín Casillas, se cae al no tener garantías de que su proyecto se pueda llevar a la práctica.

El próximo viernes se cierra el plazo de presentación de propuestas para comprar Isla Mágica. Y el panorama es negro: la única oferta en firme, encabezada por Martín Casillas e Inverco Iberia, se cae del cartel porque no cuenta con el aval por escrito que requiere de los técnicos de Urbanismo y donde se les garantice que tras el nada desdeñable desembolso que harían (250 millones de euros), su propuesta saldría adelante, es decir, sin escollos urbanísticos.

Ésta es una condición sine qua non impuesta no ya por Martín Casillas, sino por su socio inversor inglés (otro fondo de inversión holandés podría también estar interesado), que antes de aportar su capital quiere saber que será invertido en una realidad, no en una quimera.

"A nuestro inversor el proyecto le gusta, lo ve atractivo, pero la incógnita de que se pueda o no hacer existe y el único que lo puede resolver es el Ayuntamiento", aducen fuentes de Martín Casillas. "Llevamos tres años con este proyecto, tenemos el dinero y ganas de hacerlo, confiamos en él, pero no haremos nada hasta que no se clarifique la situación", apostillan.

Y Urbanismo no puede darle dicho aval. Más claro: no hay ningún técnico que quiera pillarse los dedos firmando algo que, después, durante la ejecución del proyecto, pueda contravenir lo dispuesto en el PGOU y parar la obra, creando una situación tensa y jurídicamente delicada.

Conclusión: "Las posibilidades de que cuaje la oferta de Martín Casillas son muy escasas", afirman fuentes de la Gerencia, que, no obstante, no descartan un giro -eso sí in extremis- de la situación en favor de una solución para el recinto.

Avances ha habido. Y eso que se habían salvado algunos escollos a priori conflictivos; caso de los usos comerciales que Martín Casillas-Inverco planean para el lugar, que no serían de puertas afuera como pretendían, sino siempre de interior, dentro del recinto y tematizados para no romper la unidad de diseño del parque.

Asimismo, tampoco se daría cabida a grandes o medianas superficies. Todo esto estaba acordado, pero la edificabilidad que pretende este grupo inversor (que prevé la construcción de un hotel), amén de otras propuestas urbanísticas (nuevos accesos, peatonalización de una de las avenidas...), requieren de un plan especial que Urbanismo debería redactar y que, hoy por hoy, ni se ha comenzado ni se le espera.

Así las cosas y aunque no se quiere oficialmente reconocer que el asunto está torcido, el plazo de presentación de solicitudes concluirá el viernes quedando desierto, y lo probable es que la Junta de Andalucía convoque un nuevo concurso, pero no se espera que modifique sus parámetros a no ser que se genere la suficiente presión en la plantilla o en la ciudad como para que, entre todos, se intenten aportar soluciones que garanticen el futuro del parque.

"Prorrogar la agonía". Si la solución Martín Casillas-Inverco no llega, las cajas (Cajasol y Unicaja) deberán estar al quite, una vez más. Fuentes sindicales y de Martín Casillas señalan que esto sería "prorrogar la agonía", puesto que estas entidades no tienen una proyecto. "Si nadie lo quiere -apuntan- y tiene que cerrar sería un fracaso absoluto de la Junta", la propietaria del suelo junto con Agesa, sociedad heredera de los activos de la Expo 92.

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