Deportes

Las cíclicas crisis de Pepe Mel

Mel, destituido en el Tenerife, Rayo y Poli Ejido, ha firmado rachas similares a la actual. La más discreta fue la que originó su adiós del Tenerife, donde se embolsó 7 puntos de 36. 

el 01 dic 2011 / 21:13 h.

Dorado y Pozuelo, abatidos en El Madrigal.

El futuro de Pepe Mel en el Real Betis depende de manera directa del encuentro en el Reyno de Navarra ante Osasuna. El madrileño continúa recluido en la soledad de la Ciudad Deportiva y afronta el compromiso ante el cuadro rojillo con la sensación de que la espada de Damocles ha sido afilada en las últimas horas. Sin embargo, una de las características en la carrera del preparador madrileño es que sus pupilos se desploman en un tramo concreto de la competición, y el actual ejercicio no es la excepción que confirma la regla. 

El entrenador heliopolitano, que ya fue destituido en el Tenerife, Rayo Vallecano y Polideportivo Ejido, ha firmado rachas similares a la actual en diferentes etapas. La más discreta hasta la fecha fue la que originó su adiós del Tenerife, donde se embolsó 7 puntos de 36 posibles.

Tras su éxito a las órdenes del Coslada, con el que se proclamó campeón de Liga en Tercera, Mel afrontó su primera crisis de relevancia en el Real Murcia. Era la campaña 2000-01 y el cuadro grana militaba en Segunda. El ahora máximo responsable del Real Betis sumó 3 puntos de 18 posibles, balance que relegó al conjunto de La Condomina de la décima a la decimoquinta plaza.

Los murcianos sumaron tres igualadas -Real Jaén (2-2), Ferrol (1-1) y Badajoz (0-0)- y encajaron tres derrotas -Recreativo (4-1), SD Compostela (2-0) y Real Betis (1-3)-. El primer match ball que debió asumir Mel se resolvió de manera brillante. El once pimentonero goleó (0-3) en el Calderón al Atlético. La paciencia del consejo de administración de Jesús Samper propició que finalizara la Liga en su cargo y sellara la permanencia.

Su grato periplo en La Condomina originó su incorporación al Tenerife, al que dirigió en Primera en la 2001-02. Sin embargo, una racha de 7 puntos de 36 posibles entre la jornada 15 y la 26 propició su destitución fulminante un 18 de febrero de 2002, un día después de que el cuadro isleño perdiese en Vallecas ante el Rayo Vallecano (2-0).

Curiosamente, Mel inició aquella racha de auténtica pesadilla en el Benito Villamarín -1-0 ante el Betis-. El preparador madrileño firmó en aquella serie de resultados negativos un balance de 0,58 puntos por encuentro. Ahora, su promedio es de 0,11 por partido al adjudicarse solo 1 de los últimos 27, la peor racha de su experiencia profesional.


Dos despidos más

En el caso de que el consejo opte por el despido fulminante, Pepe Mel afrontaría la cuarta destitución de su carrera. Durante el ejercicio 2004-05 se salvó de la guillotina en el Polideportivo Ejido después de embolsarse 5 puntos de 27 posibles. Evitó la misiva de cese tras ganar al Córdoba en la jornada 17 en Segunda (2-0). Pero en el siguiente curso, el 2005-06, no pudo esquivar el desempleo después de certificar una serie de 4 puntos de 27 posibles -3 más que ahora- que dinamitó la paciencia de la directiva celeste tras una derrota en Castellón (2-1).

Y antes de recalar en el Betis, con el que perdió 5 encuentros en la 2010-11, Mel dirigió al Rayo, del que se despidió tras sumar 4 puntos de 21 en la 2009-10. El principal detonante fue un 0-3 en Vallecas ante el Girona... con la afición a favor. En Pamplona y ante Osasuna se sortea su futuro.

  • 1