Local

Las clases que no aburren

Los alumnos de los colegios Ibarburu, Fernán Caballero, Los Montecillos y Orippo, en la zona sur de Dos Hermanas, se benefician desde hace ocho años de cursos gratuitos de verano. La propuesta ha acercado las vacaciones a familias que no pueden permitírselo por cuestiones económicas o de trabajo.

el 15 sep 2009 / 10:58 h.

TAGS:

Juan Antonio Huertas

Los alumnos de los colegios Ibarburu, Fernán Caballero, Los Montecillos y Orippo, en la zona sur de Dos Hermanas, se benefician desde hace ocho años de cursos gratuitos de verano. La propuesta ha acercado las vacaciones a familias que no pueden permitírselo por cuestiones económicas o de trabajo.

Los cursos de verano se acaban, y lo ha hecho con una fiesta de despedida. Han pasado unos meses desde que los 435 niños que se han inscrito este año han pasado otro verano inusual y sobre todo muy divertido. Muchos no han podido irse de vacaciones, pero estos cursos son como ese veraneo que tanto desean, sólo que en su ciudad, con sus amigos del colegio, yendo de excursiones, realizando manualidades y sobre todo jugando.

Todo ello bajo la atención de los trabajadores y educadores sociales y los maestros: cada verano 12 monitores, tres por cada centro, acuden a enseñar a los niños. Son como una familia, niños de diferentes edades que hacen algo más que aprender: divertirse. Todos forman parte del juego, incluso los guardas de seguridad de los colegios en los que se imparten estos cursos.

No tienen que ir muy lejos, porque en sus mismos colegios lo organizan todo, desde las manualidades que tanto gustan a los pequeños y sorprenden a sus padres como las excursiones que los niños esperan con ansiedad. Este año la visita que ha hecho más ilusión ha sido al hipódromo, donde han podido ver de cerca el mundo de la hípica y sobre todo disfrutar de los caballos.

posibilidades. Para los padres es muy importante que haya recursos municipales para este tipo de actividades, porque muchos de ellos no se pueden permitir el desembolso económico de mandar a sus hijos a campamentos, escuelas u otras actividades. "El verano se les hace muy largo a los niños si tienen que estar metidos en casa", afirma uno de los padres. Es especialmente importante cuando se hace en los barrios de la zona sur, en la que los niños no gozan de facilidades para disfrutar del verano con plenitud.

Y como no sólo se trata de que se diviertan, sino también de educarlos en valores, este año se han dedicado a trabajar el respeto por el medio ambiente y el reciclaje como algo necesario. Este esfuerzo se ha visto a lo largo de todo el curso, incluso los adornos de la fiesta de clausura estaban hechos con cartones de electrodomésticos, unas botellas coloreadas formaban una vistosa y colorida ornamentación y las guirnaldas estaban hechas con periódicos.

Pero no todo termina cuando se acaban los cursos. "Cuando comienza el colegio se mantiene una entrevista con sus tutores y se ve la evolución del niño, los conocimientos que el profesor ve que ha adquirido. Además, los padres se involucran mucho en los cursos", explica el coordinador del proyecto, Paco Jiménez, que participó en la fiesta como uno más, vestido de mago Merlín.

  • 1