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«Las denuncias falsas son un mito y el sistema las detecta»

La presidenta del Observatorio contra la Violencia de Género del CGPJ defiende las bondades de la ley y el sistema judicial pero alerta de que lo importante es prevenir e insta a denunciar y no bajar la guardia.

el 18 abr 2010 / 18:11 h.

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Montalbán alaba la especialización de los agentes judiciales en violencia de género.

-Ante los últimos casos de violencia machista en los que el agresor violó la orden de alejamiento, Ministerio y Junta han instado a los jueces a usar más instrumentos como las pulseras GPS para controlar al maltratador. ¿Ve limitada la eficacia de las órdenes y por qué otros instrumentos aboga?

-Cualquier medida que se adopte para que se cumpla la orden de alejamiento es importante porque una medida por sí sola no es suficiente. Hay que crear un contexto de seguridad, que dependerá del riesgo concreto que se aprecie. No en todos los casos la mujer necesita una escolta permanente. Hay teleasistencia, contactos policiales y, si el riesgo es muy alto, los brazaletes. Lo importante es que al solicitar la orden de protección se aporten todos los datos para que el juez se haga una idea del riesgo concreto en ese caso. Paulatinamente se irá normalizando el uso de los brazaletes para casos en los que se estime. Hay que tener presente que estamos ante un fenómeno criminal donde, una vez que la persona se instala en la decisión de matar, es muy difícil evitarlo. Si unimos todos los medios y somos conscientes de la peligrosidad de estos delitos sí se puede asegurar la protección. Es necesario insistir en que no podemos bajar la guardia y ser conscientes de que los malos tratos son actos potencialmente muy peligrosos.

-En lo que va de año han sido asesinadas 21 mujeres, el doble que a estas alturas de 2009. ¿Esta escalada de violencia se corresponde con el aumento de denuncias?

-Ése es el problema. Los estudios del Observatorio anualmente nos dicen que siete u ocho de cada diez mujeres fallecidas no habían denunciado, y de las que denunciaron, muchas la retiraron o perdonaron al agresor. Para salvar la vida hay que denunciar, si no no se activan los mecanismos de protección. Si se denunciara más tendríamos menos mujeres muertas. Hay que hacer saber que los malos tratos son muy peligrosos y que no se puede bajar la guardia, porque dentro de la estrategia del maltratador está la acción de volver a recuperar aquello que cree suyo, que es la mujer. Por eso hay que trabajar en el fortalecimiento de las víctimas, porque las renuncias se deben a la dependencia emocional, económica y la presión social, no son actos caprichosos de la mujer.


-En apenas 15 días se han producido ocho de esos 21 crímenes y hay estudios que indican que la mayoría de las agresiones se producen en los tres días posteriores a que un caso salte a la luz. ¿Existe un efecto llamada?


-No tengo una opinión formado sobre si la distribución de estas noticias producen o no un efecto llamada pero sí creo que los medios deben hacerse eco porque la sociedad tiene que conocer la vulneración de derechos fundamentales que se produce. Sí es importante que el tratamiento sea riguroso, que no se regodeen en el morbo, que la información sea veraz y que se dé voz a los expertos en violencia de género. Es importante continuar con las campañas para sensibilizar de que no es tolerable este tipo de violencia. Tenemos instrumentos legales, hemos avanzado mucho pero queda camino por recorrer porque esto es un problema de raíces históricas.


-Hablando de la ley, transcurrido un lustro desde su entrada en vigor, ¿le ve lagunas? Los colectivos homosexuales lamentan que no ampare la violencia entre parejas del mismo sexo, y cada vez que hay un caso de violencia doméstica donde el agredido es el hombre se habla de discriminación.


-El legislador se centró en la violencia de la mujer en el ámbito de la pareja porque tiene unas características específicas cuya causa última es la histórica posición de dominación del hombre y la sumisión de la mujer. Eso no significa que la violencia entre homosexuales o sobre otra persona no esté castigada. De todas formas, la justicia interviene cuando ya se ha producido la violencia y se está dando una respuesta eficaz, pero lo deseable es que no se produjera y para ello hay que insistir más en la prevención, con instrumentos como por ejemplo la Educación para la Ciudadanía.


-En Sevilla, el juez de Familia Francisco Serrano, con el que ya mantuvo un enfrentamiento y un cruce de denuncias, insiste en que la ley es discriminatoria y ampara denuncias falsas en procesos de separación que incluso están provocando un "genocidio" de hombres que se suicidan.


-Ya respondí en su día y no quiero volver a entrar porque al final se eleva a categoría algo que los estudios realizados demuestran que es anecdótico. No nos preocupa el mito de las denuncias falsas porque el sistema es capaz de detectarlas y sancionarlas. No hay un problema de denuncias falsas.

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