Local

Las empresas andaluzas ya bonifican a las familias y colectivos en riesgo de exclusión

Bajo el título La responsabilidad social humanitaria, la primera mesa redonda de la jornada reunió a representantes de distintas empresas del sector del agua

el 30 ene 2014 / 23:54 h.

TAGS:

Bajo el título La responsabilidad social humanitaria, la primera mesa redonda de la jornada reunió a representantes de distintas empresas del sector del agua, que expusieron las medidas que ya ponen en práctica para garantizar la continuidad del suministro a todas las personas, evitando así la exclusión social. encuentro-05Jesús Maza, consejero delegado de Emasesa, hizo de moderador e incidió en que se suele producir «un debate estéril entre lo público y lo privado. Nosotros tenemos cinco depuradoras gestionadas por empresas privadas y funcionan muy bien. De lo que se trata es de si las empresas son eficientes o no». La empresa sevillana tiene «más de 40.000 familias bonificadas y más de 2,5 millones de euros aplazados por falta de recursos». Para el también presidente de la Asociación de Abastecimientos de Aguas y Saneamientos de Andalucía (ASA), el mayor problema reside «en el saneamiento» e instó a las administraciones a «invertir» en ese capítulo. Ramiro Angulo, director gerente de la Empresa Municipal de Abastecimiento y Saneamiento de Granada (Emasagra), que abarca unos 380.000 habitantes, explicó que «el problema que teníamos era cómo hacer llegar información a los colectivos que pasan dificultades, pues hacíamos costosas campañas y no obteníamos respuesta. Hasta que acudimos a Asuntos Sociales y a ONGs para que nos ayudaran a detectar esa precariedad y el resultado fue espectacular. Hoy día 10.500 familias se benefician de las distintas bonificaciones», por las cuales pensionistas y desempleados se ahorran un 50% de la cuota fija y entre un 60 y un 80% de las variables, mientras las familias numerosas bonifican las cuotas variables. Andrés Podadera, subdirector corporativo de la Empresa Municipal de Aguas de Málaga, S.A. (Emasa), defendió el cambio que han implantado en noviembre, pasando de la tarifa por vivienda a la tarifa por habitante, que es «mucho más justa», dado que «así todos los ciudadanos pagan las cuotas variables al mismo precio independientemente del modelo de convivencia». Emasa cuenta con un fondo social: «El presupuesto de 2012 y 2013 destinado a personas en riesgo de exclusión social era de 144.000 euros, y para 2014 lo hemos ampliado a 300.000 euros», expuso. «No se trata de dar agua gratis, sino de retardar el pago de deudas para uso exclusivamente doméstico», afectando esta medida hasta a tres recibos.

  • 1