Economía

Las exportaciones no evitan la ralentización del PIB hasta junio

Un gasto público mayor del previsto eleva una décima el PIB del primer trimestre hasta el 0,4%.

el 26 ago 2011 / 11:44 h.

El secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, ha  admitido que la desaceleración del PIB en el segundo trimestre del  año hace "más difícil" cumplir con la previsión de cierre del  ejercicio, que apunta a un incremento del PIB del 1,3%.

"La perspectiva sigue siendo posible, aunque es más difícil", ha  señalado Campa en una rueda de prensa para valorar el dato de PIB del  segundo trimestre, donde ha dicho que ahora no toca revisar el cuadro  macroeconómico porque el Gobierno revisa las previsiones en momentos  determinados del año.

En este sentido, ha recordado que el Ejecutivo suele hacer tres  revisiones al año: en los primeros meses del ejercicio, con el  informe de la evolución cíclica previo a la elaboración del techo de  gasto y para la presentación de los Presupuestos Generales del Estado  (PGE), que tiene lugar en septiembre.

De no ser por el adelanto electoral, el Gobierno podría revisar el  cuadro macroeconómico en septiembre, pero la celebración de los  comicios en el mes de noviembre hace que en 2012 se prorroguen los  Presupuestos del 2011, que gestionará directamente el gobierno que  salga de las urnas.

Según el 'número dos' del Ministerio de Economía, los datos del  segundo trimestre demuestran que la economía sigue instalada en una  senda de "ligeros aumentos" intertrimestrales, puesto que la cifra de  crecimiento (0,2%) sigue siendo "débil".

Precisamente, esta debilidad es la que hace, según Campa, que el  cumplimiento de las previsiones sea ahora más difícil, no solo por la  situación nacional, sino también por el hecho de que la evolución de  la economía en los próximos meses estará marcada por el entorno  internacional, donde se está produciendo una desaceleración  generalizada.

A pesar del ligero freno en el crecimiento, Campa ha recordado que  la cifra del segundo trimestre está "en línea" con la de otros países  vecinos, ya que coincide con la cifra de crecimiento de la zona euro  y supera a países como Francia y Alemania, a pesar de que en España  la corrección de los desequilibrios ha sido más intensa.  

De la misma forma, ha reiterado que sin tener en cuenta el sector  de la construcción y la evolución del sector público como  consecuencia de la consolidación fiscal que está llevando a cabo el  Ejecutivo, la economía estaría creciendo a un ritmo del 2,1%, en  línea con el crecimiento potencial español.

Campa ha reconocido que la demanda nacional sigue mostrando un  comportamiento "muy débil", aunque las perspectivas apuntan a mejoras  en ciertos componentes del crecimiento en los próximos meses, pese a  que la construcción y el sector público siguen arrojando datos  negativos consistentes con la consolidación fiscal que ha planteado  el Gobierno.

En concreto, Campa se ha referido a la situación del consumo, que  ha mejorado en tasa intertrimestral (0,6% frente al -0,1% del primer  trimestre) y ha mostrado una "recuperación suave", aunque ha vuelto a  caer en tasas interanuales por la comparación con el año pasado,  cuando los consumidores adelantaron sus decisiones de compra ante el  incremento del IVA.

Pero la novedad es que se enfrió dos décimas respecto al trimestre anterior, ya que el Instituto Nacional de Estadística (INE) ha revisado al alza el comportamiento del primer trimestre y ahora estima que la economía creció entonces un 0,4% y no el 0,3% anunciado.

En tasa interanual, la economía española moderó su crecimiento en el segundo trimestre hasta el 0,7% frente al incremento del 0,9% registrado en los tres primeros meses del año (antes de la revisión, el 0,8%).

Así, el PIB encadena tres trimestres en positivo y cuatro de crecimiento interanual, lejos de las tasas negativas que experimentaba hace más de un año, aunque el ritmo de recuperación se ha desacelerado después de que la contribución negativa de la demanda nacional se haya ampliado un punto y medio, hasta los -1,9 puntos, mientras que la demanda externa ha duplicado su aportación.

La desaceleración del segundo trimestre se explica, sobre todo, por la reducción del gasto en consumo final, que cayó un 0,4% tras un año en positivo debido a la caída interanual del 0,2% del consumo final de los hogares y el descenso del 1% del de las administraciones públicas.

SECTOR PÚBLICO. En este capítulo, fue el que tiró del consumo y del PIB en el primer trimestre, con un incremento del 2,6% interanual, frente al -1% que decreció en el segundo trimestre, reducción que se observa en la remuneración de los funcionarios y, especialmente, en las compras de bienes y servicios.

Detrás del “desfavorable” resultado del consumo de los hogares está que en ese periodo de 2010 se alcanzó el máximo del ciclo debido al anticipo de las compras que realizaron antes del alza del IVA que entró en vigor en julio del año pasado.

Aun así, la remuneración de los asalariados, principal recurso de los hogares para afrontar el gasto en consumo, continúa presentando un crecimiento negativo, una décima más que en el trimestre precedente (-0,5%).

Las ventas exteriores crecieron el 8,4% y las importaciones cayeron un 1,7%.

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