Economía

Las familias asisten con pavor al estirón del Euríbor hipotecario

El índice revela el daño que la decisión del BCE puede hacer a España

el 04 mar 2011 / 18:55 h.

Imagen de la gráfica del Euríbor en la jornada de ayer, cuando se disparó.

El Euríbor, indicador de referencia para la mayoría de las hipotecas, se disparó ayer hasta un 1,924% desde el 1,780% marcado en la víspera, tras la advertencia del Banco Central Europeo (BCE) de una posible subida de tipos de interés en abril.

Este indicador se colocó así en el nivel más alto en casi dos años, ya que el 18 de marzo de 2009 se estableció en el 1,927%, y podría cerrar 2011 en un 2,6%, según los expertos consultados por Europa Press.

El índice estrenó marzo en el 1,773% y describía una sostenida tendencia alcista, acelerada ayer significativamente ante el posible aumento del precio oficial del dinero en la Eurozona ante la subida de la inflación por el encarecimiento del petróleo y otras materias primas.

Con las cuatro sesiones del Euríbor correspondientes a los días de marzo en los que ha habido actividad bancaria, la tasa mensual ha escalado al 1,813%, con crecimiento de 0,598 puntos sobre el Euríbor de hace doce meses y de 0,21 enteros en relación al de febrero.

En caso de que el indicador cerrara marzo en el nivel actual, el usuario de una hipoteca media de 150.000 euros con plazo de amortización de 25 años más un diferencial del 0,8% verá cómo se encarece su cuota en unos 530 euros anuales si le toca revisar el préstamo en las primeras semanas de abril próximo con el Euríbor de marzo.

El responsable de Renta Fija de Renta 4, Ignacio Victoriano, indicó que, tras el anuncio del presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, el indicador hipotecario podría cerrar el ejercicio 2011 en el 2,6%, porque los tipos oficiales de interés podrían despedir este año en el 1,75% -en la actualidad están al 1%-.

En este sentido, el experto explicó que ese índice refleja cómo se han adelantado las subidas de los tipos de interés oficiales, movimiento que, hasta ayer, el mercado daba por descontado que se produciría a lo largo del último trimestre del año.

"Siendo puristas y mirando la inflación y el crecimiento en el conjunto de Europa, la subida de los tipos tiene sentido, aunque se preveía que fuera en septiembre o en octubre para así animar la recuperación de los países mas rezagados, como España", sostuvo Victoriano.

El mandato del BCE se centra en el control de la inflación. A diferencia de la Reserva Federal estadounidense (Fed), su prioridad no es velar por el crecimiento de la Zona Euro, pese de que sus decisiones puedan ser decisivas para su evolución.

Los analistas consideran que el posible alza de los tipos ha incrementado la presión sobre los líderes europeos para que aprueben decisiones de alcance en las reuniones que mantendrán este mes, pues un posible fracaso elevaría el riesgo de nuevos ataques del mercado.

"Intencionadamente o no, este cambio de postura del BCE envía una señal antes de la cumbre respecto a que no fijará su política monetaria únicamente para respaldar a las economías más frágiles de la región mientras los líderes vacilen en resolver la crisis de deuda de la periferia", apuntó Jonathan Loynes, analista de Capital Economics.

Temor empresarial. Mientras, la patronal Cepyme asegura que un alza de los tipos de interés consolidaría el endurecimiento de las condiciones crediticias que afectan a familias y a empresas y, por tanto, a la recuperación de la actividad económica.

La asociación patronal de las pymes españolas recordó que la mayor parte repunte de la inflación que se está produciendo en la Zona Euro obedece a los componentes más volátiles (gasolinas, alimentos) y a las subidas impositivas, condiciones que hay que tener en cuenta antes de subir los tipos.

Por su parte, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, señaló que un encarecimiento del precio del dinero haría más difícil la recuperación económica.

Fitch empeora su calificación para la economía española

La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings revisó ayer la perspectiva del rating AA+ (equivale a un notable alto) de la deuda española de estable a negativa ante los riesgos que existen acerca de la fortaleza y sostenibilidad de la recuperación económica y el coste fiscal que tendrá la reestructuración de las cajas de ahorros, que estima será de 38.000 millones de euros.

Fitch explicó que su decisión refleja también sus dudas sobre el cumplimiento de los objetivos presupuestarios, especialmente por parte de los gobiernos regionales, así como un posible aumento de la volatilidad y la tensión en los mercados financieros europeos si no se articula una "respuesta creíble y global" ante la crisis de la Eurozona por parte de los líderes europeos en la cumbre del 24 y el 25 de marzo.

El director del grupo de Deuda Soberana de Fitch, Douglas Renwick, afirmó que, en muchos aspectos, España "ha superado las expectativas" en términos de consolidación fiscal y de reformas estructurales, especialmente en lo referente al sistema de pensiones y al mercado laboral. "Sin embargo, la perspectiva negativa refleja los riesgos para el perfil de crédito soberano de España que suponen la debilidad de la recuperación económica, la reestructuración del sector bancario y la consolidación fiscal, especialmente en los gobiernos regionales", explica.

En esta línea, la agencia añade que, a pesar de la sólida flexibilidad financiera demostrada por el Gobierno durante los episodios de volatilidad del mercado asociados con la crisis de Grecia e Irlanda, su "relativamente alto" nivel de endeudamiento externo hace que la economía sea "más vulnerable" a un shock en el crédito si la crisis de la Eurozona se intensifica. Subraya, asimismo, que la confirmación del rating AA+ de España refleja sus sólidos fundamentos, especialmente el hecho de que sea una economía diversificada y de un alto valor añadido, su estabilidad política y social y su desarrollado mercado nacional de capitales.

‘Mafo' receta recortar los salarios contra la inflación

El Banco de España ha advertido de que si no se flexibilizan los salarios en el actual contexto de repunte de los precios, la inflación se mantendrá al alza, socavando la competitividad y reduciendo la actividad económica y la creación de empleo.

En su último boletín, la institución gobernada por Miguel Ángel Fernández Ordóñez señala que la indexación de los salarios al IPC y la escasa presencia de convenios de empresa dentro del actual modelo de negociación colectiva son los principales responsables de esta "elevada" rigidez.

Así, el supervisor, que estima que la reforma laboral debería contribuir a reducir la rigidez salarial, insta también a sindicatos y empresarios a aprovechar la reforma de la negociación colectiva para "aumentar la flexibilidad salarial y reducir, de esta forma, la excesiva volatilidad del empleo".

En este sentido, Fernández Ordóñez se acerca a la propuesta de la canciller alemana, Angela Merkel, de desvincular salarios y precios y referenciarlos más a la productividad para así adaptarlos a la situación económica.

UGT arremetió ayer contra la institución, al considerar que pretende que los trabajadores paguen el descontrol de los precios del petróleo.

Por otro lado, el boletín señala que la senda de "lenta recuperación" continuó en los primeros meses del año en curso, con características similares a las observadas al finales de 2010 y con una clara mejoría del consumo de los hogares.

 

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