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Las ferias tienen los bolsillos vacíos

La austeridad en los presupuestos han dado al traste con varios festejos de la provincia.

el 01 sep 2012 / 18:36 h.

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De izquierda a derecha, el Niño de Gines, Pastora Olivera, Juan Miguel Barquero y Manuela Cordero.

El mes de septiembre, época feriante por excelencia en multitud de pueblos de la provincia de Sevilla, va camino de estrellarse contra la losa de la crisis económica. Además del goteo incesante de localidades que están decidiendo sobre la marcha anular sus festejos, la última Coria del Río, también están las que han restringido hasta el límite el gasto en electricidad, adornos e, incluso, han prescindido de elementos tan populares como las típicas portadas que abren los recintos feriales, como es el caso de Los Palacios.

Otra localidad marcada por la austeridad es Tomares, una de las primeras en llevar la fiesta a este mes y ha sido también una de las pioneras en velar céntimo a céntimo por el presupuesto en este ámbito. A pesar de los ajustes presupuestarios, los tomareños gozarán este año de su feria –del 5 al 9 de septiembre– no tendrán caseta municipal, como habitualmente, la portada será más pequeña para ahorrar electricidad y se han suprimido los fuegos artificiales que ponen el broche final. Todo para que los más desfavorecidos de la localidad se vean beneficiados por las políticas sociales que con este dinero ahorrado se pongan en marcha.

Sin embargo, otras poblaciones no tienen la suerte de Tomares y no dispondrán este año de un recinto ferial donde sus vecinos puedan pasar un buen rato. Es el caso de Coria del Río, cuyo alcalde anunciaba esta semana que, aunque su idea inicial era montar una feria austera, su organización “suponía un esfuerzo económico fuerte para el Ayuntamiento” por lo que finalmente no se hará pese a que este año se cumplía el 175 aniversario. Y es que los problemas en materia de presupuesto este año también han visto mermados la partida para los festejos, como también ocurre en Espartinas, donde han reconvertido sus fiestas en una velá con la ayuda de las hermandades locales. Su alcalde, Domingo Salado (PP), ya ha anunciado que los euros que se iban a emplear en la feria, una cantidad de 50.000 euros, irán destinados a subvencionar parte del servicio municipal de transporte escolar, cuyas tasas iban a sufrir un incremento del 600% por la aplicación del plan de ajuste, acallando de esta forma la multitud de críticas que esta última medida ha planteado entre sus convecinos.

De las fiestas que sobreviven están las de Marchena, aunque bien saben que les ha costado mucho sudor, aunque también reduciendo gastos como la electricidad en los que se ha reducido de 68.000 euros de años anteriores a 5.000 gracias a sustituir las bombillas por focos, aunque en total estos días de real le costarán al Ayuntamiento 35.000 euros. En Los Palacios también se ajustarán el cinturón y prescindirán de su portada, que suponía unos 18.000 euros, aunque sus más de 70 casetas lucen sus mejores encajes, flores, farolillos y sobre todo buen ambiente. El Consistorio palaciego justifica su decisión de continuar con esta tradición por los cerca de 1.000 empleos directos que genera y su importante impacto en la economía local.

Por su parte, en Écija continuarán los mismos pasos que en 2011 y su Feria de San Mateo se realizará la tercera semana de septiembre con una austeridad máxima, intentando ahorrar en las actuaciones de la caseta municipal, que esperan sea a coste cero a través de la participación desinteresada de los artistas que actúen en ella.

Tampoco en la Feria de Consolación de Utrera se harán grandes dispendios, como en los últimos años, recortando también en las actuaciones en directo, mientras en Arahal han prescindido de la portada y limitarán el alumbrado. La Algaba también mantiene sus fiestas taurinas a pesar de los recortes en el presupuesto y la bajada de sueldo del alcalde y la reducción de personal en su Ayuntamiento. Sin embargo, la típica suelta de vaquillas por las calles de esta localidad este año no se realizará y los 15.000 euros de ahorro irán destinados a familias con problemas socioeconómicos o riesgo de exclusión social.

Otro Ayuntamiento que ha decido mantener su feria es Carrión de los Céspedes, a pesar de su precaria situación económica, finalmente celebrará su feria. El Consistorio se lo ha estado pensando y mucho, en el municipio corrían numerosos rumores al respecto, pero finalmente el alcalde, Ignacio Escañuela (IU), ha dado un paso al frente y habrá feria como todos los años en la tercera semana de septiembre.

Un municipio que no ha tenido tanta suerte ha sido Villamanrique de la Condesa, que por segundo año consecutivo no tendrá su feria de septiembre. Sin embargo, este año el Ayuntamiento ha recuperado después de un lustro la Velá de San Roque, que se celebró los días 15 y 16 de agosto. Además, por primera vez en su historia se ubicó en el recinto ferial.

Y es que a pesar de que la organización de una feria supone en la mayoría de los casos un desembolso económico para los municipios, muchos regidores han optado por mantener estas fiestas porque generan movimiento económico en la localidad y se crean puestos de trabajo. Además, para que no se resientan demasiado las arcas municipales se ha agudizado al máximo el ingenio para que la celebración de las ferias resulte prácticamente a coste cero.

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