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Las intenciones de Altadis

Altadis ha presentado en la Gerencia de Urbanismo de Sevilla un proyecto para la reutilización de los terrenos de su fábrica de Los Remedios, cuya actividad cesó el pasado 31 de diciembre. El documento incluye la puesta en marcha de un centro comercial, un complejo de servicios para los vecinos, la sede corporativa de la empresa, oficinas, viviendas y un parking subterráneo con 609 plazas.

el 15 sep 2009 / 06:56 h.

Altadis ha presentado en la Gerencia de Urbanismo de Sevilla un proyecto para la reutilización de los terrenos de su fábrica de Los Remedios, cuya actividad cesó el pasado 31 de diciembre. El documento incluye la puesta en marcha de un centro comercial, un complejo de servicios para los vecinos, la sede corporativa de la empresa, oficinas, viviendas y un parking subterráneo con 609 plazas. Urbanismo ve adecuado este proyecto. Pero, una vez más, ha rechazado las intenciones de Altadis. La razón es sencilla: el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), aprobado hace tan sólo dos años, sólo permite su utilización para la instalación de industrias o, a lo sumo, de oficinas de alguna administración pública. La decisión del Gobierno municipal de PSOE e Izquierda Unida se adoptó para evitar que la compañía utilizara estos terrenos para hacer caja en detrimento de una actividad que generaba empleo en Sevilla desde el año 1620. Eso ocurrió hace ahora tres años. El tiempo ha pasado, la fábrica está ahora abandonada y el Ayuntamiento hace bien en recordarle a Altadis que no puede hacer con esos suelos lo que considere oportuno, pues vulneraría un PGOU que está dando sus primeros pasos. Ahora bien, convendría que en el futuro no se hiciera dogma de fe y se descartara cualquier uso para este espacio. Se trata de un suelo de más de 30.000 metros de superficie ubicado en un barrio como Los Remedios cuya población, envejecida, apenas cuenta con equipamientos públicos. En el medio plazo, el Gobierno local tendrá que olvidarse de posturas maximalistas y buscar un operador que dé uso a las instalaciones para oficinas de organismos públicos y permita su recuperación. La ciudad no puede permitirse un desperdicio así, salvo que se acepte la presencia de una fábrica abandonada criando jaramagos a los pies del tramo más urbano del Guadalquivir.

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