Las leyes locales aspiran a fijar el modelo para el resto del país

Griñán afirma que las normas andaluzas sobre las competencias municipales y la participación de los ayuntamientos en los tributos de la Junta constituyen Estado, son un paradigma, y recuerda que la financiación local compete al Gobierno central. 

el 15 oct 2009 / 21:26 h.

Andalucía fue la vanguardia de la descentralización autonómica en los primeros 80, cuando evidenció su singularidad a través de la Constitución. Ahora, en pleno siglo XXI, pretende jugar el mismo papel de abanderada en la segunda descentralización, la local. El presidente de la Junta, José Antonio Griñán, se mostró ayer convencido de que los pasos que está dando la comunidad para concretar las competencias de los consistorios están dibujando ya una hoja de ruta para el resto de autonomías. Andalucía, dijo, "quiere ser y está siendo" ya "protagonista" de este segundo y necesario desacople gracias a dos herramientas esenciales: los proyectos de leyes locales que su Gobierno ha puesto sobre la mesa, el de Autonomía Local y el de participación de los ayuntamientos en los tributos de la comunidad. "Una vez más, asumimos la vanguardia de un proceso de enorme importancia para España, con leyes que constituyen Estado, que modernizan, que son un paradigma", defendió.

 

Griñán afirmó que esas dos normas -que desarrollan cinco artículos de la Constitución y nueve del Estatuto-, "marcarán un recorrido para todo el país". Pero dejó claro que no se puede hablar de autonomía política de los ayuntamientos sin autonomía financiera, de ahí que urgiera a aprobar un sistema "equilibrado" para que "quien decide el gasto decida también los ingresos" y se llegue a un acuerdo local similar al de la financiación autonómica. Las leyes de la Junta, matizó tras el entusiasmo inicial, "no serán definitivas" ni vendrán a solventar todos los problemas de los municipios, de ahí que se necesite la intervención del Estado.

Abundó en ello, ya en el turno de preguntas, cuando recordó que la financiación local "es una competencia estatal y no de las comunidades autónomas". Las regiones, añadió, hacen leyes "estructurales" en su ámbito de actuación, pero sin el Estado no estará resuelto el galimatías de cómo y cuánto dinero ha de llegar a los consistorios. Que haya calma, pidió pese a todo el presidente, vendrán tiempos de medidas concretas y de compromisos estables.

Griñán, por vez primera desde que es presidente, reflexionó además sobre los localismos que lastran Andalucía, las peleas "cainitas" entre provincias, en las que Sevilla suele granjearse las miradas más atravesadas. Ahí fue vehemente, rozando el enfado, porque entiende que hacerse fuerte a costa de otro no es más que una "debilidad", que limitarse a ver la inversión por habitante que se hace en la provincia de al lado es "una catetada", porque lo importante es la riqueza que beneficia a todo un entorno, a todo un país.

Dedo en alto, advirtió que el "esfuerzo" en contemplar de reojo al vecino es "lo peor que podemos hacer". "Tenemos un proyecto ilusionante para todos en Andalucía", defendió.
caiga quien caiga. El variado turno de preguntas del almuerzo -organizado por El Correo y patrocinado por Vodafone- trajo, inevitablemente, el caso Gürtel a escena.

Tras un silencio marcado, el presidente de la Junta mostró su coincidencia con el líder del PP, Mariano Rajoy, que minutos antes, desde la sede nacional del partido, se había comprometido a depurar responsabilidades internas "caiga quien caiga". "De acuerdo, es lo que tienen que hacer, y que lo hagan cuanto antes", señaló, grave.

El PP debe actuar sin dilación, dijo, porque la democracia necesita "una oposición fuerte y responsable". "Estoy convencido de que debe ser así, quiero que haya esa oposición que merece España y por tanto, cuanto antes, tienen que poner la línea donde la tienen que poner. Eso sí, sin echar culpas ajenas a los demás", precisó.

El presidente no se refirió a las críticas que el PP-A está vertiendo sobre los socialistas, a los que acusa de señalar "sin pruebas" y a los que reta a ir ante el juez.

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